Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La voz de don Porfirio

La voz de don Porfirio. La fonoteca. López Velarde y la “Suave Patria”

Xavier Gutiérrez

Reportero y director de medios impresos, conductor en radio y televisión. Articulista, columnista, comentarista y caricaturista. Desempeñó cargos públicos en áreas de comunicación. Autor del libro “Ideas Para la Vida”. Conduce el programa “Te lo Digo Juan…Para que lo Escuches Pedro”.

Lunes, Septiembre 19, 2016

La marca-ciudad CDMX, en menos de dos años de  denominación se ha colocado dentro de las primeras veinte ciudades-marca del mundo. Este logro, responde a una serie de promociones de primer nivel sobre todos los atractivos que la capital del país ofrece.

Y vaya que abundan. Por doquiera donde uno dirige la mirada o los pasos le salen al encuentro. El catálogo es ilimitado: museos, teatros, exposiciones, casonas que son testimonios históricos o culturales, centros educativos, archivos, comercios emblemáticos de una época, íconos de la más variada índole.

Más artículos del autor

Recorrimos algunos en días recientes. Uno de ellos, por ejemplo, es la Fonoteca Nacional. Está situada en el corazón de esa bella zona de sabor pueblerino que es Mixcoac, al sur de la ciudad. Guarda en sus muros cerca de medio millón de testimonios sonoros de la vida nacional. Canciones, mensajes, obras teatrales, poesías, lecturas, ceremonias, discursos, películas, todo aquello que ha quedado grabado para la posteridad.

Sus instalaciones, con un toque de jardín, están diseñadas especialmente para la conservación de estos tesoros libres del daño del tiempo. La gente puede entrar a escuchar todo esto y los estudiantes o investigadores a seguir la pista de mil materiales sumamente interesantes.

Escuchamos su tesoro más antiguo: un  disco con la voz del presidente Porfirio Díaz. Data de 1909 y entonces tenía el viejo dictador 79 años. Es el mensaje que dirige al científico Tomás Alba Edison, una pieza muy preciada de la colección histórica. Pero igualmente oímos fragmentos de conciertos, antiquísimos comerciales,  las voces del Indio Fernández o López Tarso.

Ese patrimonio sonoro del país tiene discos de acetato, cintas, cilindros de cera, alambres magnéticos, rollos de pianola, y los modernos discos compactos; ahí se encuentra también una audioteca y un jardín sonoro para deleitarse escuchando música al aire libre.

Y salimos tarareando aquel vetusto comercial de la radio de los años cincuenta: “Con “Fab”, remoje, exprima y tiendaaaa..”, un jabón en polvo que nos decían que tenía efectos casi mágicos sobre la ropa sucia. Lo mismo de hoy, nada nuevo bajo el sol.

Después comimos en uno de esos novedosos conceptos gastronómicos que tiene ahora la CDMX, los mercados gourmet. Este es el Mercado Independencia. En un espacio menor a medio campo de futbol, veinticinco  ofertas distintas de comida sabrosa y de la más variada procedencia, nacional e internacional. Se saborea en la parte central en un área colectiva y está al alcance de todos los bolsillos.

Así, a unos metros de Bellas Artes uno disfruta  comida rusa, argentina, crepas, mariscos, paella, platillos españoles, japoneses, ceviche y claro varias muestras de la cocina mexicana.

En el Teatro del Lago, de la UNAM presenciamos una obra de teatro y luego cenamos en el elegante Restaurante del Lago, un sitio como un remanso de tranquilidad y excelentes platillos.

Al día siguiente visitamos, en la Colonia Roma, Alvaro Obregón 73, La Casa del Poeta Ramón López Velarde (Jerez, Zacatecas, 1888-1921). Es septiembre y sin duda es la mejor época para evocar a este vate enamorado tanto como inspirado. Lo decimos por la “Suave Patria”, esa composición suya que describe, canta y cuenta, con verso y rima la vida, amores, olores y sueños de los mexicanos.

En esa vieja casona porfiriana, con aroma a siglo XIX, está  un apreciable acervo de varios escritores mexicanos, y tiene espacio para conferencias, café, áreas de lectura y consulta. Pero sin duda lo más interesante es el museo metafórico. Es un concepto original en torno a la vida del poeta. Interpreta las  andanzas, obra y amoríos de López Velarde.

Así,  en una pequeña sala donde está un gran ropero negro de dos lunas, uno abre ambas puertas y en lugar de cajones y guardarropa, ¡oh sorpresa!, uno encuentra un pasadizo iluminado, discreto y sensual. Y allí, espacios breves que bien habrían podido ser el escenario de los encuentros privadísimos de don Ramón con ciertas damas. Desde luego, no exentos de fervor patrio en una curiosa y simpática simbiosis.

Visitamos también un paraíso para la lectura infantil. En Goya 54 colonia Mixcoac, está IBBY México/A Leer. Es una casa de de una familia rica del porfiriato, que desde hace treinta años ofrece cientos, miles de libros para los niños. Ahí acuden a leer pequeños llevados por sus padres, y se solazan en múltiples salas especialmente diseñadas para inducir a la lectura o para leer. Tienen miles de libros debidamente clasificados para todas las edades. El acceso es gratuito.

Fue diseñada por el famoso arquitecto Rivas Mercado y es un portento de arquitectura. En el jardín, una gigantesca araucaria ofrece fresca sombra e inspiración para múltiples actividades culturales.

Como páginas de un libro inagotable, así recorrimos variados atractivos de la CDMX un grupo de periodistas mexicanos, maravillados y orgullosos de la vida cultural de la capital del país.

xgt49@yahoo.com.mx

Vistas: 894
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs