“Como resultado de estas evaluaciones, así como de la escucha a las inquietudes manifestadas por las diversas expresiones magisteriales, el INEE:
»Recupera lo que funcionó adecuadamente en el modelo anterior.
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»Revisa a fondo lo que no funcionó correctamente y formula una propuesta que lo supera.
» Replantea la evaluación de desempeño docente dentro del marco de la legislación
vigente de manera que:
-TENGA LUGAR EN LA ESCUELA y esté vinculada a su contexto.
-PROFUNDICE LA CONTEXTUALIZACIÓN al estar referida a las características del entorno y del grupo de alumnos.
-SEA MÁS PERTINENTE, buscando que sirva a la mejora de la práctica docente.
-ENFATICE LA FORMACIÓN vinculada a la evaluación ofreciéndola antes, durante y
después del proceso.
-HAGA MÁS ACCESIBLE el proceso de evaluación”.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. La evaluación del desempeño docente. Conferencia de prensa. 25 de agosto de 2016.
(http://www.inee.edu.mx/images/stories/2016/spd/nuevo_modelo/documentos/presentacion-2SPD.pdf)
En un escenario nacional en el que predomina la lucha entre los promotores de la reforma educativa y los detractores radicales de este cambio constitucional y estructural de nuestro sistema educativo me he pronunciado siempre como un crítico de la reforma, es decir, como alguien que entiende la responsabilidad académica como un trabajo de análisis inteligente y reflexión argumentada que señale los elementos positivos y plantee con claridad también las deficiencias y elementos negativos de los distintos elementos de la reforma en marcha.
Frente a los llamados a luchar por la abrogación de la reforma educativa he señalado claramente mi postura respecto a que la presión académica y social debe orientarse hacia el cumplimiento cabal de todas las implicaciones que se derivan de ella por parte de las distintas autoridades y actores del Estado y de la sociedad civil. Empujar la reforma hacia delante en lugar de tratar de echarla atrás.
Desde esta posición crítica de la reforma no puedo sino celebrar el comunicado del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) dado a conocer en rueda de prensa el pasado jueves 25 de agosto en el que se plantean cambios para mejorar el proceso de evaluación docente que es un elemento fundamental del nuevo Servicio Profesional Docente (SPD).
Estos cambios, plantea el INEE, parten de una evaluación del proceso de evaluación docente aplicado durante el año pasado y de los comentarios expresados por los docentes que fueron evaluados en esta primera etapa. Se asume entonces una postura congruente que parte de la idea de que el sistema mismo de evaluación docente tiene que ser sometido a evaluación continua para establecer procesos de mejora permanente que garanticen caminar hacia procesos cada vez más pertinentes que aporten mejores datos para el análisis y la toma de decisiones para la formación docente.
Esta evaluación incluyó, señala el instituto, una revisión técnica de los instrumentos utilizados en la aplicación inicial que arrojó que únicamente 4 de 77 instrumentos tuvieron que ser desechados por no cumplir con los estándares estadísticos que el INEE propuso. Lo anterior indica que “…esta evaluación del desempeño es técnicamente válida y por tanto, sus resultados son justos…”
No obstante esta validación técnica, el INEE muestra con esta revisión una sensibilidad a los señalamientos de quienes fueron sometidos a la evaluación y una clara convicción respecto a la construcción de un sistema de evaluación cada vez más contextualizado, con orientación claramente formativa y con instrumentos claros y accesibles para los profesores.
La nueva propuesta, que recupera lo que funcionó adecuadamente en la versión anterior y propone nuevos elementos para mejorar lo que no funcionó incluye tres elementos: el informe de responsabilidad docente –elaborado por la autoridad escolar pero con la intervención del docente para señalar sus fortalezas y áreas de oportunidad para la mejora-, un proyecto de enseñanza –en el que el docente presenta una planeación didáctica argumentada de experiencias de aprendizaje adecuadas al contexto de su escuela y de su grupo de alumnos- y un examen general de conocimientos pedagógicos y curriculares o disciplinarios realizado a través de instrumentos objetivos que el docente tendrá que responder, adecuados a cada nivel y modalidad educativa.
En la presentación de estas modificaciones a la evaluación, se liga explícitamente este proceso con una oferta de formación continua en lo pedagógico y curricular o disciplinario y una capacitación secundaria para la formulación del proyecto de enseñanza.
Se incluye también un cronograma sobre el tiempo estimado para la realización de todo el proceso de evaluación, que esperamos ahora sea mucho mejor organizado y con menos presiones de fechas límite y retrasos técnicos como ocurrió en la primera aplicación.
El documento que se presenta contiene elementos importantes para la mejora del sistema de evaluación docente e incluye una tabla en la que se explican claramente las funciones y responsabilidades del INEE, la SEP federal y las autoridades educativas locales en las distintas partes del proceso que puede ayudar para clarificar a todos los actores dónde se deben señalar las fallas que ocurren durante las distintas etapas de la evaluación.
La realización de este replanteamiento de la evaluación docente muestra que existe en el INEE la sensibilidad y la capacidad de escucha y autocorrección necesarias para construir progresivamente un Servicio Profesional Docente sólido y pertinente para abonar a la mejora continua de la calidad de la educación.
Este replanteamiento no hubiera ocurrido sin los señalamientos y la expresión de voces críticas que en su momento señalaron las deficiencias que se observaban en la aplicación y calificación de las evaluaciones. Lo cual demuestra que si todos seguimos empujando críticamente la reforma hacia delante, podemos lograr que este cambio se lleve hasta las últimas consecuencias necesarias para lograr un sistema educativo de mayor complejidad y con sustento en el mérito y no en los arreglos políticos entre cúpulas.