Estamos a 40 meses del regreso del PRI a la Presidencia de la República encabezados por Enrique Peña Nieto, mucha fue la expectativa después de 12 años de gobiernos panistas, que si bien mantuvieron una estabilidad económica su desempeño frente a situaciones políticas y sociales no fueron de las mejores.
La polémica de Peña Nieto inició precisamente el 1 de diciembre de 2012, cuando manifestaciones en su contra en el centro de la Ciudad de México le robaron cámara y la violencia desatada en las calles fue la nota principal, y no el Ejecutivo Federal enfundado en la banda presidencial tomando protesta ante los mexicanos.
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La preparación para el inicio de la administración federal no pudo ser mejor para Peña, un acuerdo cupular entre los dirigentes de los principales partidos políticos se presentó un día después de su toma de protesta, el “Pacto por México”, el cual establecía la alianza entre diferentes fuerzas políticas para sacar adelante las reformas estructurales para llevar al país a un desarrollo económico, político y social.
El polémico acuerdo levantó sospechas, por los posibles alcances que podría tener, se hablaba de reformas como la energética, educativa, hacendaria, telecomunicaciones, transparencia y electoral entre otras. Las críticas no se hicieron esperar por aquellos que no pertenecían al “Pacto por México”.
A lo largo de la administración de Peña Nieto en este espacio que nos brinda e-consulta, nos hemos dado a la tarea de analizar las reformas más importantes de Peña que resumimos aquí mismo:
Reforma Energética: La propuesta establece ingresos a corto plazo, los cuales se aplicarán a desarrollo social, educación así como en inversión a la misma empresa, lo cual tendría que ser plasmado en el Presupuesto de Ingresos y Egresos de la Federación.
La reforma es ambigua, qué tipo de contratos, formas de operación, si la información estaría disponible de acuerdo a la Ley de Transparencia o se reservarían el derecho por afectar a la seguridad de la nación.
Tres años después de su aprobación, continuamos esperando los beneficios esperados, la inversión, el desarrollo tecnológico y sobre todo la baja de los precios en los combustibles; sin embargo, el mes pasado hubo un aumento a las gasolinas. La reforma energética no ha tenido avances ni resultados.
Reforma en Telecomunicaciones y Radiodifusión: Esta reforma nos libró del pago de larga distancia, ya que por la tecnología a lo largo del país el cobro era abusivo. La declaración de empresas preponderantes y que éstas deberían ceder parte de su infraestructura a sus competidores. El apagón analógico y la llegada a todo el país de la televisión HD. Estas fueron características positivas; sin embargo, también se encontraba la censura.
Analizando la propuesta encontrábamos que el gobierno mexicano podía decidir si bloquear, inhibir o anular señales, lo mismo en manifestaciones o lugares, esto sin especificar en qué tiempo, ni qué tipo de señales, entre las que pueden estar, televisión, radio, internet y cobertura de teléfono celular o fija, tampoco especifican qué es crítico ni mucho menos quiénes son las autoridades competentes.
Debido a las fuertes críticas y por la conyuntura de la Ley SOPA en Estados Unidos, se modificó esta parte y no hay poder más importante que el del ciudadano.
Reforma Hacendaria: Esta propuesta entre otras cosas pretende el incremento a algunos impuestos, pero no estrategias para ampliar la base recaudatoria, si tan sólo las grandes empresas pagaran lo que les corresponde, no habría por qué hacer que los pobres paguen más impuestos, que los "gasolinazos" se modificarían y los aumentos serán con base a la inflación mientras el costo se ve reflejado en el bolsillo de los mexicanos.
Algunas de las principales características de la reforma es que el IVA se aplicaría de forma equitativa en todo el territorio nacional, ahora en la zona fronteriza el impuesto pasará del 11% al 16%; la nueva tasa tope del ISR será del 32%; el gobierno planteó acabar con el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y con el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), impuesto que se creó para combatir el lavado de dinero. Y buscó aplicar el llamado Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a combustibles y plaguicidas, así como a las bebidas azucaradas para combatir la obesidad.
Reforma Laboral: Algunos puntos a destacar de la reforma son; eliminar toda posibilidad en la introducción de nuevas formas de contratación; fortalece el desempeño de los sindicatos, así como desaparecer figuras como el término de las relaciones laborales atribuidas a la “causa de fuerza mayor” y registro de sindicatos.
Regular las relaciones obrero-patronales es un reclamo de la base trabajadora por muchos años, el respeto a los derechos laborales, un salario justo y que cubra las necesidades de una familia.
Reforma Educativa: Tal vez la más grande de todas las reformas, incluso por encima de la energética y la que más ha levantado polémica. Desde su promulgación y entrada en vigor en septiembre de 2013 y que hasta el día de hoy no se ha consolidado.
Al inicio no contó con el apoyo del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE); sin embargo, después de la aprehensión de la “Maestra” Elba Esther Gordillo, los nuevos dirigentes se alinearon y manifestaron su total apoyo a dicha reforma.
Son tres años de la reforma y, como lo mencionamos en su momento, la oposición real a la reforma la iban a encontrar en la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) por ser considerada como una reforma laboral y punitiva.
La reforma tiene varias aristas y hasta hoy comienza a vislumbrarse un nuevo modelo educativo; lo que tuvo que ser primero antes que la evaluación de los docentes para evitar las manifestaciones y desenlaces como en Nochixtlán.
El mandato de Enrique Peña llega a su ocaso, tuvo en su poder la oportunidad de poder “mover a México” como él lo decía, pudo haber sentado las bases para el desarrollo económico que tanto se necesita; sin embargo, se vio opacado por los escándalos, de corrupción como la Casa Blanca, el Departamento en Miami, o desafortunados sucesos como los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el papel del ejército en Tlatlaya, las autodefensas en Michoacán, los desaparecidos son algunas de los asuntos que siguen pendientes en la agenda del gobierno federal y ahora hasta el posible plagio de su tesis de licenciatura.
Otro de los retos, si no el más importante, será la sucesión presidencial, donde los electores utilizan las urnas para premiar o castigar al partido y gobierno en turno, por lo que no se ve fácil para Peña Nieto ser un factor positivo en la campaña del próximo candidato del PRI a la presidencia, a diferencia de Obama que incide positivamente en la campaña de Hillary Clinton.
Quedan dos años para el gobierno de Peña, sin embargo, sus índices de aceptación son los más bajos registrados por algún presidente de la república, si quiere ser un factor positivo para su partido y para el eventual candidato deberá poner el trabajo por delante, consolidar las reformas estructurales que tanto ha presumido al interior y al exterior del país, que den frutos y se vea reflejado un beneficio en el ciudadano.