El gobierno federal cambia de estrategia. Pasó de descalificaciones y sornas a asumir una posible victoria del candidato republicano Donald Trump; el presidente Peña Nieto, se comprometió en Washington a “establecer el diálogo con el ganador de la contienda”, no asumió la defensa del país, para rechazar infundios y calumnias del candidato de los republicanos. Evadió su responsabilidad.
Por una parte, la Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruíz Massieu, expresó que México modificara el TLCAN, “si sus socios así lo disponen”. Recurrió al eufemismo de “actualizarlo” y omitió la denuncia de sus daños, en consecuencia evitó pronunciarse por el “interés nacional”. Se supone que declara la intención de “servir” sin “negociar”. Por otra parte, en México la responsabilidad oficial del Tratado corresponde a la Secretaria de Comercio, no a la de Relaciones.
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En tanto, el Secretario de SEDESOL, José Antonio Meade, también opinó en relación con el trato duro y la expulsión de migrantes mexicanos, por lo que consideró que deben aumentar su participación en los programas de 3 en 1. Un programa que no beneficia sino que les cobra la obra pública.
La realidad del proyecto globalizador donde se arropan el TLCAN y las reformas estructurales arroja como uno de sus resultado el aumento al precio de gasolinas.
Es este el fracaso del “modelo salinista”, donde se registra el daño de la “asimilación de maquila” en el TLCAN, el ex presidente Carlos Salina, busca justificar su fracaso, no obstante sea la causa de la crisis generalizada del país.
El gobierno federal sigue siendo omiso en su responsabilidad de la ausencia a políticas de atención a la población, en especial, de migratoria o de la identidad de la nacionalidad, en cambio exalta como su logro las remesas como uno de los componentes principales de fuente de divisas alrededor de los 20 mil millones de dólares anuales, o el manejo partidista de la “no perdida de la nacionalidad”, entre otras artimañas
La principal defensa de la población mexicana, es por la vía de su arraigo con bienestar, calidad de vida, mejorar la cultura, enfatizar su identidad, su historia y las aportaciones que generan a la sociedad receptora de mano de obra. Formar centros de difusión cultural con apoyo digital permitiría transmitir los mínimos necesarios para enfrentar el racismo, la discriminación y cualquier forma de exclusión que demerite su dignidad de personas.
Ante la grave amenaza que prevalece por: la conclusión del TLCAN, la construcción de un muro fronterizo y la expulsión de los migrantes mexicanos de los Estados Unidos, el Senado de la República citó a comparecer al titular del Instituto Mexicano de Migración, Ardelio Vargas, el que se encarga de controlar el paso migratorio proveniente del sur, falta entonces que se examine y atienda la población de migrantes mexicanos residente en el país vecino, donde se extiende la amenaza de expulsión.
La senadora del PAN Gabriela Cuevas Barrón, Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, llamó a no dar “respuestas tibias” al candidato republicano Donald Trump; la legisladora añadió “que Norteamérica necesita estar más unida y no más dividida”-.
EL PUNTO DE RUPTURA. El llamado a “defender el TLC”, pero sin revelar el interés nacional con ardor como obliga la razón y el derecho es insuficiente. El TLCAN tampoco es plenamente satisfactorio a los mexicanos. El punto de ruptura entre ambos países se localiza en la migración, un asunto a dirimir en términos humanitarios con justicia, equidad y visión de integración continental, en términos de unidad territorial continental.
Para superar las “respuestas tibias” se requiere ir a la autocrítica de las políticas públicas de los gobiernos anteriores a partir de 1988, para adentrarnos en la forma precipitada, generalizada y obsequiosa con la que se negoció el Tratado, mismo que excluyo el tema del petróleo y de la migración, quedando este último como un rezago de conflicto y no de ventaja bilateral ante los desequilibrios poblacionales.
El Tratado afectó a México en varios aspectos, entre ellos no redujo, sino al contrario incrementó la deuda, de 6 por ciento con Salinas de Gortari a 46 por ciento del PIB; al propiciar la modernización rural selectiva y excluyente, quebró el sistema agrícola, elevando la dependencia importación alimentaria hasta el 60 por ciento de significativamente al impactar en la agricultura tradicional generó un gran desempleo que impactó la migración en todos los órdenes,
En caso de que Trump fuera electo Presidente, su decisión contra el TLCAN se encuentra supeditada al Congreso, Sección 8 del artículo 1 de la Constitución de Estados Unidos, establece la facultad del Legislativo de “ regular el comercio con naciones extranjeras”. Así, es el Congreso quien dispone si sale o no del TLC. Trump puede proponer pero no decidir aun si es Presidente.
El Senado debe analizar con cuidado y profundidad: a. La política comercial de México con el exterior, b. El fenómeno migratorio y con la atención requerida ver c. El tema de la nacionalidad donde se ha escatimado el valor de nuestro propio ser en la integración de la nación dentro y fuera de sus fronteras.