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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Pierde Peña Nieto su primer round

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Patricia Estrada

Directora de noticias y conductora del noticiero de La Tropical Caliente 102.1 FM

Ex reportera de Ultranoticias, Radio Oro, Radio Tribuna y Momento Diario. Aprendizaje permanente del año 2001 a la fecha; egresada en Ciencias de la Comunicación UPAEP.

Lunes, Junio 20, 2016

¿Quién soy yo para juzgar a los gays? expresó el Papa Francisco respecto a la diversidad sexual, uno de los temas más espinosos para la Iglesia Católica.

El comentario tiene sentido porque el mensaje a los creyentes católicos es que Dios Padre nos ama como somos, sin importar la preferencia sexual o condición económica.

"Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo? ... El problema no es tener tendencia... Debemos ser hermanos..." señaló el Sumo Pontífice, en su viaje de  Brasil a Roma respecto al escándalo del lobby gay dentro del Vaticano.

Hoy, México entra en el debate de las preferencias sexuales a partir de la iniciativa presidencial de que las uniones alcancen el reconocimiento legal de matrimonio, lo cual ha sido censurado por la Iglesia Católica y sus grupos afines.

Fue una iniciativa que sorprendió a propios y extraños. Nadie pensó que tres meses después de la visita papal a Mexico, el presidente Enrique Peña Nieto le diera un "derechazo" al Clero. Es más, dentro del PRI, algunos personajes (como Francisco Labastida Ochoa) han censurado la propuesta federal por considerar que es una aberración otorgarles el término matrimonio a dos hombres o dos mujeres que decidan reglamentar en términos de ley su vida en pareja.

La iniciativa llegó en una coyuntura electoral que pintaba para que el PRI hubiera obtenido mejores resultados electorales; sin embargo los números en las gubernaturas fueron contrarios (5 contra 7 del PAN). En los días posteriores al 5 de junio se develó la acción política de algunos obispos mexicanos respecto a promover un voto anti PRI, al considerar que la iniciativa pone en riesgo a la familia. Y así fue, los jerarcas a su estilo, aceitaron la maquinaria electoral. 

Es comprensible que la Iglesia defienda su doctrina y sus creencias; está en su derecho de disentir de lo que a su juicio contraviene el concepto de la familia, como el núcleo que genera equilibrios, valores sociales y procreación. Sólo un hombre y una mujer serán bendecidos en un altar cristiano.

Lo que me parece sobrepasa atribuciones, es la forma en que algunos integrantes clericales han respondido al debate mediático. Hay obispos que han dejado de lado cualquier muestra de sensibilidad avasallando a los homosexuales como seres peligrosos y ni hablar de la 'tunda' que dirigió el Obispo de Culiacán, Jonás Guerrero, a Peña Nieto.

Somos un país que desprecia a los homosexuales. Más de mil 300 crímenes de odio en los últimos 20 años, revelan estadísticas del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. 4 de cada 10 personas no aceptaría en su casa a una persona homosexual. El tema incomoda a muchas familias y el rechazo social es también detonante de las tragedias, como ocurrió recientemente el club Pulse en Orlando.

En la editorial Desde la Fe publicada el 19 de julio del 2015, el mensaje fue contundente: El matrimonio gay causa daños a la salud física, psicológica y espiritual. En el texto señalaron: "La Iglesia no odia a los homosexuales, los ama y sufre si ellos sufren, por eso se opone al matrimonio gay".

Pero la Iglesia ha llamado "inmorales y absurdas a toda clase de preferencias". El pasado 12 de junio, Desde la Fe publicó: "No hay duda de que la sociedad inconforme con esta imposición destructiva e inmoral ha reaccionado y ha emitido un voto de castigo al presidente y a su partido político, el mismo que cabe recordar, propuso en la Ciudad de México la ley criminal del aborto".

En suma, la Iglesia y el Estado están enfrentados por esta coyuntura que trastoca el corazón del catolicismo; usarán sus métodos para movilizar a la sociedad que reprueba las uniones gay y su derecho de adopción. Por su parte, el gobierno federal tendrá que enfrentar la andanada eclesiástica pero consolidar en los hechos que los homosexuales también son respetados en su país. Esto apenas comienza pero si la Iglesia influyó en los resultados electorales, creo que ya ganó el primer round a Peña Nieto.

Mi cuenta en Twitter @estradapaty

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