Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Me Salvó Jack White

.

Rafael Gómez Olivier

(Rafael Goli) Coach y consultor en alta dirección; escritor y creador del método Estocástico. Ha entrevistado a líderes globales, compartido experiencias internacionales y publicado Heroína de Dios, con más de mil copias vendidas. Su columna fusiona reflexión, vivencias y preguntas que invitan a actuar con dignidad e integridad.

Miércoles, Junio 8, 2016

“El mundo necesita algo de todos, no solo de los valientes”

Un tipo comienza corriendo solo, escuchando sus audífonos, va entre avenidas y banquetas  y un día termina ganando carreras y maratones. Así de estúpidos son los sueños.

Más artículos del autor

Te levantas considerando aventarte de un puente o imaginando maneras de morir por lo castrante e insoportable de tus problemas, años después ríes con un amigo y tres cervezas por lo estúpido que era sufrir por lo que sufrías.

¿Qué hago levantado un domingo a las 3 am, con el resto de la calle descansando, mientras mi cama es la más incomoda del planeta y las alucinaciones que tengo se vuelven tan reales que prefiero abrir los ojos? Tengo miedo de que muera quien amo, de que enfermen los que me importan, de que se caiga lo que aún no he construido, de no encontrar a quien no tengo tiempo de ver y besar. Tengo miedo de la nada tan repleta de todo, “ansiedad”, muerte que no me mata, objetivos incumplidos que ni siquiera me había planteado. Todos parecen tan a gusto, creo que soy el único idiota que no disfruta levantarse, sé el martirio que espera.

No debería estar donde estoy, pero si estuviera donde quiero tampoco lo disfrutaría.

Quiero que los carros, los perros, las casas y la gente entiendan que deben bajar la voz un segundo y escuchar las pendejadas que dicen. Sólo apagar la voz y no escuchar ni hablar, no quiero consejos u opiniones, sólo necesito paz, silencio, uno donde ni siquiera exista un murmullo que altere lo que pienso, “perspectiva dentro del caos”.

Odio ver a adolescentes con las muñecas cortadas o los brazos inyectados; malditos egoístas, ¿que nadie les ha dicho que su vida se pondrá aun peor como para morir por algo tan simple? No sé, quizás mientras pienso esto algún viejo me observa y razona lo mismo sobre mí.

“Que el mundo entienda “

“Que el mundo me entienda”

¿Qué nadie se da cuenta de que es mucho más digno el pedazo de pizza por el que trabajo a diario, que cenar gratis en un restaurante que no merezco? ¿por qué hemos vendido eso, dignidad por dinero?

Sigo y camino bajo el deseo de que la vida, a pesar de lo negra de corrupción y roja de sangre, en algún punto, sea justa con quien supo entenderla, o cada minuto lo ha dedicado a hacerlo. Mi FE dice que un día ella se va a acercar y se pondrá en cuclillas justo frente a mí, con las manos llenas de dulces  y por fin no se va a alejar cuando intente tomarlos; ese día me va a dejar atascarme de azúcar la boca, de lodo la ropa y mi alma de ella. Esa mañana va a premiar a los rebeldes, a las luchas raras y amorfas, a las situaciones inesperadas y a las personas inusuales. Por la tarde alguien tocará un gran piano que no va a parar de aturdir a mis enemigos, junto a él una guitarra y una batería desafinadas me van a dictar  qué se debe hacer con canciones arrítmicas y voces rasposas haciéndome bailar con movimientos que quizás nadie entienda, provocándome confundir  veranos con diciembres, amando a las personas en épocas que no debería, y es que la sincronía no se nota a simple vista, el verdadero premio me estará haciendo estragos por dentro, rompiéndome paradigmas, despedazando la cobardía y llenando de valentía cada musculo, cada idea formada, una felicidad que sólo entenderán los perros que han buscado amor en las puertas y han recibido palos.

El cuerpo tomará un nueva forma al mismo tiempo que la mirada me va a explotar de experiencia, así como el corazón de inocencia, porque el rasgueo de esa guitarra, los sonidos de ese piano y los golpes de esa vieja batería nos están avisando que llego el momento de “reconstruir”, de seguir un redoble truena fuertemente atrás de nosotros incesante y duro, recordando las luchas vencidas, los dolores contenidos, los gritos desesperados, pero sobre todo que lo escuchamos porque seguimos vivos y es momento de caminar distinto, de retar a lo que nadie ha visto de frente, de hacer bailar a monjas y a curas, de hacer reír a niños hasta orinarse, de amar a una mujer hasta que extasiada te pida quedarte, de comer tierra con tu mejor amigo otra vez, de tomar cerveza solo, de meter tus zapatos nuevos en los charcos, llegó el momento de explotar a carcajadas y de destrozar nuestro cerebro con soluciones que revolucionen las guerras hasta convertirlas en historia.

El cuerpo lleva años esperando mostrarte su potencial: corre hasta acalambrarlo, suda hasta empaparlo, grita hasta quedar afónico. Llevas años esperando pelear por éxito, ahora relájate y huele el aire sucio, jamás olió mejor, jamás la ciudad sonó tan hermosamente, ahora a recoger los sueños para ponerlos donde siempre debieron estar, visibles y un tanto lejanos para siempre tener un motivo.

Sólo resta hacer lo que pocos hacen, darle un beso a Papà en público, abrazar a mamà sin que lo espere, darle una palmada a quien nos abandonó, saludar a quien nos robó, despedirnos de quien siempre nos ha ignorado.

A creer en quien nadie cree, ir a donde nadie va, hacer lo que nadie ha hecho. Disfruta tu canción como si fueras al viaje que nunca has ido, llora por quien nunca te mereció, baila hasta que se burlen de ti, abrázate como si fueras otra persona y vive como quien jamás volverá a estar justo donde estás ahora.

@Rafa Goli : Facebook y Twitter. Conferencias, simuladores y congresos.

Vistas: 1131
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs