La lucha magisterial sigue y los líderes de la CNTE se mantienen en su postura de que la Reforma Educativa sea cancelada, dado que de “educativa” esta reforma no tiene nada y como ya lo he mencionado en otros artículos, efectivamente es así y esta reforma laboral lo que busca es dar condiciones para que las reformas educativas del 2009 y del 2011 u otras que vengan tengan condiciones de operar.
Entre los analistas del movimiento magisterial y después del 15 de mayo, ya se decía que la CNTE y sus movimientos ya estaban a punto de expirar y que en poco tiempo veríamos la desaparición de este sindicato. Sin embargo lo sucedido la semana pasada en la Cd. de México en donde 4 mil profesores desquiciaron la ciudad, pues de manera muy estratégica inmovilizaron a la ciudad incluso afectaron a varios ciudadanos que pretendían hacer uso del aeropuerto internacional y perdieron vuelos con las consabidas sanciones que las aerolíneas aplican a sus clientes cuando estos no llegan a tiempo.
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Según Carlos Ornelas, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, los profesores en lucha pretenden ilusamente con estas acciones que la ciudadanía presione al gobierno para que dé fin a la reforma educativa, pero lo que está sucediendo es que los ciudadanos de esta metrópolis están presionando al gobierno pero para que tenga mano “dura” y no mano “firme” contra los profesores, pues los habitantes de la capital, además de niveles altos de contaminación, exceso de vehículos, dobles no circula, insuficiente transporte público; tienen a los profesores haciendo movilizaciones para que la reforma educativa no vaya, así que por más que quieran simpatizar con el movimiento magisterial, quieren que los docentes en lucha regresen a sus estados y se pongan a trabajar y dejen que sus vidas en la capital continúen de la mejor manera posible.
Al igual que el Dr. Ornelas, yo no quiero ni pretendo que los sindicatos magisteriales desaparezcan, es un derecho de los profesores. Los sindicatos en general y los magisteriales en particular han sido creados para defender los derechos laborales de sus agremiados y deben seguir haciendo esta función; pero como otros sindicatos en México, los magisteriales se pervirtieron y tuvieron más injerencia en materia educativa que la que debían tener, llegando a niveles de corrupción tan altos que han contribuido al deterioro de la calidad de la educación. A los líderes sindicales les molesta la reforma educativa porque están perdiendo muchos de los privilegios ganados a costa de la educación.
Por otro lado, el problema con la reforma, ha sido el tinte punitivo que llevaba impreso en relación a la evaluación magisterial. Cuando hablo del tinte punitivo me refiero a que junto con la intención de evaluar la tarea docente, se imprimió el carácter de desconfianza de la tarea magisterial por lo tanto si los docente no resultan bien evaluados en tres ocasiones seguidas, serán cesados de sus funciones, igualmente si no se presentan cuando son convocados a la evaluación, serán removidos de sus puestos, frente a esto no hay una explicación clara de cuáles serían las condiciones que daría el estado para que los profesores que no resultaran bien evaluados pudieran nivelarse.
No fue claro cómo se formará a los docentes que no alcancen lo idóneo, desde el momento en que se dio a conocer esta reforma en enero de 2013 y tampoco lo es ahora; tampoco es claro cómo se mejorarán las condiciones de las escuelas y mucho menos se ha hablado de cómo se pueden mejorar las condiciones laborales de los profesores y a todo esto tienen derecho los docentes para mejorar las condiciones de la educación.
Incluso he escuchado a profesores en lucha diciendo que el problema no es la evaluación, sino la política punitiva y de desacreditación que emprendió el gobierno de Peña Nieto contra los profesores. Entiendo esto y creo que es justo lo que podría negociar el estado para que los profesores en lucha acepten la reforma educativa. Sin embargo lo que he visto hasta ahora es la poca disposición para el diálogo. Los profesores de la CNTE y las autoridades educativas, representadas por el secretario Nuño, no están dispuestos a ceder la más mínima cosa para que empiece a haber un camino viable de solución.
Aunque la SEP nos asegura que el 99% de las escuelas de los estados de Chiapas, Michoacán, Guerrero y Oaxaca están funcionando con normalidad, existe un 1% de escuelas que no lo están haciendo y con los estudiantes que no están recibiendo clases y que están sin profesores basta para pedirle, para exigirles a las autoridades educativas y a los profesores que están en lucha que abran una mesa de diálogo y se dispongan a negociar para que esos niños y jóvenes que están en el olvido reciban el derecho que tienen a la educación.
La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com
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