(Slacktivism)
En estos días de campaña el ataque cibernético es recurrente considerando que el uso de Facebook ronda en Puebla aproximadamente un millón 800 mil usuarios diarios, mientras que Twitter tiene un impacto de apenas 70 mil. A través de estas redes sociales los colores partidistas quieren aprovecharse para promover su participación al promover causas sociales, las cuales terminan convirtiéndose en “momentos peyorativos” plasmados de colores y favoritismos hacia una persona o candidato.
Más artículos del autor
Y es que hoy día no son necesarias dos horas de sillón frente al televisor para ver el drama de una propuesta electoral, o el ataque entre candidatos. Sólo basta una imagen y un encabezado que de acuerdo a quien postea, es posible definir la veracidad de la información.
Ahora salvar al mundo no lo es todo. Todos te quieren salvar a ti, y la justicia se impartirá como si la Constitución nunca existiera, pero eso sí, la cercanía de la ciudadanía a los videos es tan extenuante que deja de lado a los verdaderos héroes nacionales. La reinvención ahora está en la culminación de arreglar lo que les dejan pero sin fundamentos.
Un ejemplo.
Al subirme al Taxi, el chofer me comentaba:
-si viviera mi abuelo se volvería a morir-
-en nuestra época (decía), sólo llegábamos a media primaria y de ahí a trabajar, y así opinaban y defendían sus derechos y preguntaban todo lo mal que estaban. Y resolvíamos todo o casi todo, y con apenas saber leer-
-Hoy día el promedio de los chamacos llega a licenciatura con esfuerzos y a regañadientes-
- ¡y les toman el pelo! Y lo peor es que ahora ni quieren trabajar por que son Godínez, a sabiendas de que uno se lleva 8 horas en el volante y más-
-Qué cosas ¿no joven?
Caso concreto
Al parecer minuto a minuto las cifras de los candidatos alertan al más sensible usuario de Facebook y Twitter, situación que desde la comodidad del teléfono inteligente nos pone a temblar y a opinar porqué y por qué no se nos hace justicia, ante lo que para muchos no es conveniente o positivo en el futuro.
Por esta razón, es posible percibir que los usuarios nos sentimos cada vez más ofendidos al abrir nuestro perfil de Facebook y enojarnos ante una supuesta causa que promueven los partidos, debido que puede o no ser la más detonante a la construcción y futuro de lo que serán los destinos de nuestra sociedad.
Si bien dicen ya no hay casusas, hoy día son intereses.
Así que para brindar más brillo y una vivencia esperanzadora, nosotros, los usuarios debemos alimentar y adicionar mejor contenido a lo que nuestros cercanos quieran seguir en nuestras redes.
El reto que propongo es que nuestras redes sean una fuente de información que generen valor agregado al postear o “twittear” mayores evidencias del engaño que nos ofrecen los candidatos que buscan representarnos. Igualmente propongo poner mayor atención a una crítica constructiva para tener una conciencia ciudadana que permita generar una estadística sobre lo sucedido en el pasado, y así evitemos incurrir en mayores desiluiones.
Porque al parecer no hay transformación social. La realidad, tristemente, es que cada vez nos vamos distorsionando más y más.