Después de la confusión cantinflesca del consejero presidente del IEE, Jacinto Herrera Serrallonga, ya quedó claro que no se ‘cortarán’ los micrófonos en el debate que sostendrán este jueves los candidatos a la gubernatura, por más que pueda subir ‘el calorcito’, como corrigió finalmente el mismo Jacinto Herrera.
Por fortuna el consejero presidente no será el moderador del encuentro.
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Pero lo que puso muy en claro es que hay temas intocables:
Pero de lo que sí pueden hablar los candidatos durante el debate de este jueves (y no se les va a ‘cortar’ el micrófono) es sobre el tema de su patrimonio.
Y no hace falta ser un analista político sesudo para saber que ése será el verdadero Triángulo de las Bermudas por el que navegarán los favoritos en la contienda: la candidata priísta Blanca Alcalá y Tony Gali del PAN.
Nadie sabe con seguridad quién inició la batalla de bolas de lodo, sólo se tiene la certeza de que ambos se han dado con todo y los resultados a la vista es que los dos han salido dañados en su imagen pública.
Y severamente.
No hay peor ofensa para la gente ni herida más doliente que una riqueza fincada en la corrupción durante el ejercicio de un cargo público.
Aunque en el recuento de los daños, no es igual la magnitud del daño provocado a quien lleva la delantera, que en quien lo sigue en segundo lugar por un margen de 10 puntos.
Y en este caso, el más afectado ha sido Tony Gali, porque en Alcalá el daño mayor de ése tipo ya le fue causado desde su propia casa, con la presencia constante en su campaña del exgobernador Mario Marín Torres, por tanto, la denuncia interpuesta por el PAN por enriquecimiento ilícito de Blanca Alcalá equivale a otra raya más al tigre.
Pero al final, todo suma.
Sin lugar a dudas, ambos candidatos tendrán en el debate la oportunidad de limpiarse la cara.
¿Quién tendrá los talentos para convencer de su inocencia?
¿Quién podrá argumentar que está limpio de “enriquecimiento ilícito, cohecho, lavado de dinero, tráfico de influencias y peculado”.
Ése será el sabor del caldo en este debate.
Tony Gali deberá aclarar sobre el supuesto jet privado, propiedades en la playa de Miami, restaurantes, centros nocturnos, y un serial de propiedades.
Blanca Alcalá deberá hacer exactamente lo mismo respecto a la propiedad de gasolineras, una constructora, casas, edificios y otras construcciones millonarias.
Esos son los temas candentes que se expondrán públicamente, en voz de los propios candidatos. Frente a frente.
De ese calibre son las armas.
¿Habrá otra sorpresa?
Dicen, aseguran, juran que sí.
Y que esto de las propiedades es sólo para iniciar ‘el calorcito’ electoral.