Premio Cargill-CIMMYT 2015 a la Seguridad Alimentaria y la Sustentabilidad
El amor por la ciencia y la oportunidad para aprovechar el conocimiento que nos brinda día a día dan como resultado avances que transforman a nuestro mundo y a cada una de las personas que vivimos en él.
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Por esta razón, comparto con ustedes la obtención del Premio Cargill-CIMMYT 2015 a la Seguridad Alimentaria y Sustentabilidad que recibí el pasado 29 de marzo en el rubro “Líderes de Opinión”.
El premio Cargill-CIMMYT reconoce y apoya a los productores, investigadores y líderes de opinión del sector agrícola mexicano que trabajan para enfrentar y superar los desafíos a la seguridad alimentaria del país.
De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) México ha alcanzado las metas internacionales relativas al hambre, al estar debajo del umbral del 5 por ciento.
Sin embargo, el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)establece que aproximadamente en el país existen 28 millones de personas vulnerables por carencia de acceso a la alimentación, lo que equivale al 23 por ciento de la población.
De esta forma el Premio Cargill-CIMMT es una iniciativa fundamental para motivar a investigadores y al gremio agropecuario a seguir innovando ante un escenario que especifica la necesidad de mayores resultados en términos de alimentación.
En esta primera edición del Premio fui merecedor al segundo lugar dentro de una convocatoria de más de 30 aspirantes a nivel nacional. Esto, gracias a la difusión en medios de comunicación de la aplicación de las patentes “Proceso de adición mecánica de soluciones activas agrobiológicas y/o agroquímicas para plagas y enfermedades vegetales en un material puzolánico" con registro MX/a/2012/014359; y "Proceso electroquímico enriquecido orgánicamente y/o inorgánicamente de un material puzolánico para la nutrición vegetal" con registro MX/a2012/014350, ambas resultado de la generación de tres años de investigación académica en el Tec de Monterrey en Puebla.
Estas patentes actualmente están en proceso de escalamiento industrial con apoyos de la iniciativa privada y el Consejo Nacional para la Ciencia y Tecnología (Conacyt). Y son producto de la mezcla de elementos biológicos como el potasio, manganeso y azufre, los cuales se emplean como sustrato para enriquecer a la piedra pómez.
Este mineral, una vez que absorbe estos elementos, actúa como un fertilizante que alimenta a la tierra de cultivo, liberando poco a poco los nutrientes que las plantas requieren durante su crecimiento. Lo cual abre una nueva oportunidad para el desarrollo del campo en México y continuar trabajando a favor de la seguridad alimentaria de nuestro país y el mundo.
Quiero resaltar que este premio fue gracias a la labor de periodistas poblanos que con su trabajo cumplen una función esencial de nuestra sociedad: la comunicación de la ciencia.
A cada uno de ustedes: GRACIAS.
Sin su labor sería imposible divulgar el conocimiento científico y lograr que la sociedad estuviera cada vez más consciente de la importancia de la ciencia e sus vidas y alcanzar el reconocimiento de estados como Puebla, donde desarrollé la patente, y Morelos, que me ha acogido de igual forma a través del Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas (CIyCAP), perteneciente a la Universidad Autónoma de Morelos.
Por esta razón, exhorto a cada uno de ustedes, nuestros lectores, a interesarse por la ciencia, la cual camina, a veces de forma imperceptible, para brindar el bienestar social y el alimento que ponemos sobre nuestra mesa.