Reza un conocido refrán “Que a todo puede acostumbrarse el hombre menos a no comer y beber”, pero acostumbrarse a los actos de barbarie propios del crimen organizado sería fatal para los poblanos. No obstante lo que cito pareciera que para nuestras autoridades ocultando la serie de hechos violentos que han sacudido al estado los poblanos podemos continuar viendo solo el intenso color azul que nos proyecta el gobierno del doctor Rafael Moreno Valle Rosas.
Incuestionablemente que no se puede tapar el sol con un dedo, mucho menos ofender el intelecto de los poblanos bajo la retórica de que se trata de hechos aislados y que quienes generan el clima de violencia son personas de otras entidades federativas, porque Puebla es solo un estado de paso. Estas trilladas frases sí son aisladas porque provienen tan solo de aquellos que desayunan, comen y cenan en la pasividad que les permite su séquito de guardaespaldas que a todas partes les siguen y custodian.
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La retórica frase que se enarbolo en este sexenio por cuanto a que Puebla es una de las ciudades más tranquilas del país, es ya historia, darse cuenta de lo que realmente acontece es sinónimo de protección propia aun cuando las autoridades mantengan una negativa de hechos violentos, corresponde a los poblanos tomar toda clase de precauciones y obligar a nuestras autoridades hablar con la verdad.
En efecto, es de un gobernante sabio optar por hablar a sus conciudadanos con la verdad, dirigir un mensaje en todos los medios para defender la paz y armonía, dar las directrices necesarias para que los órganos encargados de la seguridad pública cumplan cabalmente la labor que les corresponden y emprender una lucha contra las complicidades con el único enemigo que se llama crimen organizado.
Quienes juzgamos y criticamos a este gobierno por lanzar a sus policías para perseguir al que piensa y opina diferente, así como al ciudadano que día a día tiene que defenderse del agente vial que lo extorsiona, hemos sido hasta ahora la voz en el desierto, porque en este gobierno se ha orientado al servidor público para desatender lo que publican los medios de comunicación.
Es una realidad y lo he sostenido, en Puebla, lo accesorio ha seguido la suerte del principal, dicho en otras palabras, los modos, el trato de servidores públicos de mandos superiores y medios para con los ciudadanos ha sido hasta ahora un trato de absoluto despotismo lo que nos hace presumir fundadamente que esa ha sido la lección a seguir. Se ha desatendido la exigencia a una alerta de género que los poblanos pedimos a gritos, las bases jurídicas del gobierno para evitar la alerta de género son simples, la Fiscalía General ha ejercitado acción penal solo por homicidio calificado en contra quienes de manera excesivamente violenta han privado de la vida a una mujer es decir se ha desatendido como letra muerta lo previsto en el artículo 312 Bis del Código Penal Local, que además, en su fracción III reza: “Comete el delito de feminicidio quien por razones de género prive de la vida a una mujer. Para efectos de este artículo existen razones de género cuando existan datos que establezcan” Fracción III.- “Cuando existan datos que establezcan en la víctima lesiones infamantes, violencia sexual, amenazas o acoso, tormentos o tratos crueles, infrahumanos o degradantes”. Inteligente lector no se requiere ser docto del derecho para evidenciar que quien priva a una mujer en estado de gravidez es un acto de crueldad infrahumana, generada esta muerte por lesiones infamantes, luego entonces por qué tanta reticencia de nuestras autoridades por activar la necesaria alerta de género, pero más aun ¿por qué el Ministerio Público se abstiene consignar las averiguaciones por feminicidio? Como dijera el gran Bob Dylan, “la respuesta está en el viento”. Pero en el silencio del viento no podemos continuar, por ello de manera fundada y por tercera ocasión digo a los poblanos no nos acostumbremos al clima de violencia, exijamos ¡ALERTA DE GÉNERO YA!
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