Los cambios políticos no son casualidades o abandonos de poder, solamente son un reto para nuestras capacidades y fuerzas, las cuales son necesarias ante la diversidad de competencias y la funcionabilidad que se demanda hoy día.
Por esta razón, el rumbo político debe de estar situado en tres conceptos fundamentales.
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Educación, comunicación y confianza.
El rumbo de la sociedad debe de estar situado en un sentido pedagógico, que debe actuar con los nuevos cambios y con el rumbo de una sociedad que preferentemente esté situada para recibir mejoras sustanciales. Finalmente de ello depende que el retraso económico y cultural se refleje en una avenida con sólo sentido. Ante esto el político debe educar y reinventar su actuar, más si está delante de una crisis caracterizada por un cansancio masivo que se refleja en la falta de positivismo, situación que lo lleva a ser lacerante en sus actividades cotidianas.
Sin embargo, la percepción actual no sólo se centra en la falta de líderes, definiendo que un líder es la persona que emplea esencialmente la motivación, comprensión a los demás y fundamentalmente la visión de que los demás avancen a la vez de que fortalecer el crecimiento individual.
Es por ello que la motivación no sólo debe de ser una imagen de marketing, debe de estar fundamentada en el crecimiento de las emociones y de la auto formación, lo cual ayudará a tomar un sentido de crecimiento.
Finalmente, concebir una verdadera ciudad del conocimiento sólo se construirá si la estructura política se decanta por nuestro verdadero tejido social y llegue a consolidar una solidificación de los valores humanos, que cada vez más se diluyen ante lo adverso.
Otro punto que he mencionado es la comunicación como concepto fundamental. Y es que sin un buen mensaje, no habrá un buen interlocutor. Actualmente el olvido y la dejadez no sólo son los componentes de la falta de motivación al cambio, ahora también lo es la comunicación.
No obstante, es preciso enfatizar que la comunicación será el camino de la prosperidad, la señal de hacer lo infértil por la transformación del ecosistema emocional de una comunidad trasformadora.
Los escenarios serán medios implícitos y funcionales, la velocidad de la comunicación será el éxito de lo adverso; por tanto, las frases y la señal deben ser innovadoras y precisas.
-Flechazos directos a la diana-
Finalmente, la confianza deberá establecerse por el beneficio común, el compromiso a lo compartido y a la misma solidaridad de quien la solicita y quien la recibe. La confianza animará al liderazgo de quien lo emprende, además de convertirse en un esfuerzo de subsidiariedad. Es decir, un subsidio compartido en dinero, en tiempo , en bienes y lo más importante en esfuerzos mutuos.
Así que esta confianza se verá reflejada finalmente en la coordinación de acciones para poder ejercer desde lo mas mínimo hasta lo más adverso con e fin de que pueda acontecer en la naturaleza de la sociedad.
De esta forma, tomando los principios básicos Educación, comunicación y confianza, podemos deducir que las plataformas de los nuevos cambios de 2016 serán la clave para la democracia, a la cual tendremos que ver cómo se transforma en un cambiante y camaleónico desarrollo social.
Por esta razón, es necesario recordar la frase de la epístola II de Horacio.
Sapere aud-atrévete a saber- y que puede interpretarse como
–Ten el valor de usar tu propia razón-