Honestamente parece que no podría esperarse otra cosa. Ante las palabas del Papa, el gobernante mexicano “se hace que la virgen le habla”. O, para seguir con la paremiología católica, “se hace como San Félix el de Atlixco”, pe…nitente pa los milagros”.
Hubo evidentes críticas, algunas abiertas, otras envueltas en metáforas del ilustre visitante. Lanzó dardos santificados con claros destinatarios, pero ninguno acusa recibo de ello. Ni el presidente ni los gobernadores, ni senadores ni diputados ni alcaldes. La visita, para ellos, fue una operación de relaciones públicas y propaganda. Con el dinero de usted, desde luego.
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La desfachatez personificada cuando el presidente, en la comunión, expresa en público su credo, siendo cabeza de un gobierno laico. Innecesaria su literal genuflexión . Cuidar las formas era lo mínimo esperable. O leer a Jesús Reyes Heroles, por lo menos.
Estamos en un país cuya sociedad cambia, toma mayor conciencia. De la profesión de catolicismo del 99 por ciento, estamos ahora en el 82 por ciento. Como que la sociedad avanza y el gobierno empuja hacia atrás.
Igual o peor el oportunismo y derroche de los gobernadores de Michoacán, Chiapas y Estado de México. Gastos multimillonarios absurdos privilegiando a una religión. En estados con elevado grado de población en la miseria. ¿Con qué cara le van a negar gastos semejantes a favor de otras corrientes religiosas?
El Papa en general fue bien tratado, pero él, por su parte, dejó notorios pendientes con la sociedad. Como muchas veces ha ocurrido con la política de la iglesia católica, un lenguaje ambiguo busca “quedar bien con dios y con el diablo”.
Tocó temas vulnerables pero, ahora se sabe que mediante acuerdo “ sub mecatum”, bajo la mesa pues, omitió referencias claves sobre los desaparecidos y los curas pederastas.
Hay ahí, por lo menos, pecado de omisión.
Eso socaba la condición del catolicismo mexicano. La feligresía se va, los jóvenes creen menos, las vocaciones sacerdotales bajan y otras religiones crecen.
Y otra contribución en esa dirección y con igual resultado hizo el excesivo aparato de seguridad para proteger al pontífice. Fue tratado como procede el estado mayor en las giras presidenciales. El aislamiento brutal de las figuras genera rechazo de la gente.
Lo dicho, “ven la elevación y no se hincan”.
ANDARES Y DECIRES.- Ayer, con su registro como candidata ante su partido, BLANCA ALCALÁ enseñó el músculo. Reportes cruzados hablan de una concurrencia de entre 5 mil y 10 mil priistas. Pero, lo registrado no sólo es el número sino el ánimo. Siempre he comentado que el mitin o un acto masivo se miden por la temperatura de sus concurrentes.
Y había ahí un clima de garra. De pelea. Un asistente opinó: “si Blanca emplea testosterona e inteligencia en iguales dosis, este arroz ya se coció…”. Hizo números y dijo que habría que multiplicar esta asistencia por al menos cinco familiares de los presentes, y agregó: “Y no ha empezado la campaña..” A UNOS DOSCIENTOS de ese lugar tomaba posesión como flamante alcalde de Puebla LUIS BANK SERRATO. Luis es un profesional de respeto y ha sido un funcionario honorable. Es además sensible, aunque no gusta del boato ni goza con los reflectores. Eso lo ha distinguido por igual en gobiernos priistas que panistas. Esta es la primera vez que funge como cabeza real de una fracción del poder. Siempre ha trabajado como un leal subordinado.
Hoy tiene una magnífica oportunidad de dejar huella de su quehacer. Por todo esto, no sería sano prejuiciarse respecto de su actuación. Es mejor dejar que hablen sus hechos y el tiempo. ¡Un abrazo Luis!.-EN OTRO RUMBO DEL PAÍS, en Tabasco, el gobernador perredista de Morelos Graco Ramírez, declara ufano que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, “se ha dedicado a saquear a Veracruz y no a gobernar”. La mordedura de lengua hizo que un hilillo de sangre se le viera en las comisuras, que manchó las grabadoras de los reporteros.
Eso es cinismo puro. La marca de la casa del PRD en todas partes.