Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Vorágine de laicidad

.

Said Robles Casolco

Es profesor-investigador en el área de Innovación y Tecnología del Instituto Tecnológico Gustavo A. Madero, con más de 25 años de experiencia académica en el área científica; con una producción de 31 solicitudes de patente y artículos de investigación nacional e internacionales.

Miércoles, Febrero 3, 2016

Lo estrepitoso ya está iniciando a menos de 45 días de un 2016, año en el que no solamente las escapatorias y las faltas de contenido de nuestros medio masivos de comunicación demuestran que aún faltan más noches y varias lunas donde encontraremos un río más revuelto, que contaminado de información nos hará no sólo tener minutos de silencio, sino espacios para diversificar el futuro inmediato.

Al parecer nos encontraremos con personajes que nos dirán lo que sienten con una afasia enfermiza de no entender de lo que se les habla y mucho menos de lo que puedan decir.

Más artículos del autor

Si el problema de comunicarse ya se está convirtiendo en un problema de salud televisivo, que no sólo corresponde a los políticos, entonces parece que estamos ante una “anticomunicación” generalizada.

Abordo los párrafos anteriores como marco de referencia, ya que como decían nuestros abuelos “y ahora qué mosca te picó“. Y es que del dicho al hecho, hay “poco” trecho porque efectivamente el “mosquito” ya es un tema- enfermedad- de asunto internacional, cuya consecuencia más grave es para nuestras nuevas generaciones, para quienes seguramente este año representará un año de transición, en el que la población no tendrá mas remedio que tener números rojos.

No por ser alarmista, pero en 2016 vemos y seguiremos viendo problemas económicos originados por un mercado donde los productos basados en  los nuevos nacimientos arrastrarán secuelas interesantes y angustias efecto domino.

La consecuencia aparentemente no será grave, pero si habrá un hueco generacional en donde el perfil puede ocasionar que con esta nueva pandemia el retraso de la nueva vida se vea apagado lentamente.

La población envejece y todavía México no se prepara. No sólo el turismo no se especializa en turismo geriátrico, sino que la base de la economía no se potencializa.

Pero lo que sí se debe de tener en cuenta es  que actualmente brinca más a la luz otra realidad en cuanto a la visita del Santo Papa, de quien actualmente se derivan y diversifican no únicamente lo malo y lo bueno de días donde la fidelidad a los principios reforzarán que nuestra sociedad no se debilite más.

Porque si es bien cierto que en la actualidad la sociedad no tiene bases sólidas, también es verdad que estamos basados en una sociedad líquida, donde fluimos con una desfortuna en la que lejos de dejarnos posicionar, nos diluye, originando que las reglas morales se esfumen y acaben evaporándose como gotas en las calles.

Así, ante este entorno lo que sí se replanteará en febrero, mes del amor y la amistad, es sujetar más cada una de las convicciones y la consolidación del núcleo familiar, el cual será la mejor opción para retomar la solidez que necesitamos para afrontar cualquier adversidad.

Los tiempos cambian intempestivamente, pero lo que nos debe fortalecer es poder contribuir  con una sana cultura de que lo bueno prevalece, incluso cuando se diga lo contrario. Finalmente esta actitud será la única defensa que tendremos hasta de que “nos pique el mosco”.

Vistas: 909
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs