El pasado 15 de octubre de 2015, mediante un comunicado, el secretario Nuño Mayer dio a conocer los siete ejes temáticos para hacer posible la implementación de la reforma educativa promovida por el actual gobierno: 1.- Fortalecimiento de la escuela; 2.- Servicio Profesional Docente; 3.- Mejoramiento de infraestructura y equipamiento educativos; 4.- Revisión de planes y programas de estudio para un nuevo Modelo Educativo; 5.- Vinculación de la escuela con el sector productivo; 6.- Fortalecimiento de equidad e inclusión educativa; y, 6.- Reforma administrativa de la SEP.
Ahora, el 25 de enero 2016, anuncia la puesta en marcha la primera de estas siete prioridades: “La Escuela al Centro” considerándola como una acción estratégica que haría posible la transformación del sistema educativo mexicano, a través de mejorar las estructuras organizativas de la escuela para llevar la reforma hasta el interior de las aulas; considera a la escuela como “…el corazón del sistema educativo” y pretende concentrar los esfuerzos en fortalecer la actuación de cada escuela a favor de la educación. Para lograr lo anterior, han definido seis líneas de acción:
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Ahora bien, en la actualidad se pueden identificar cuatro enfoques que orientan las políticas educativas existentes, asociadas todas al logro de la calidad educativa: 1.- Centrada en la Escuela; 2.- Implicación del maestro; 3.- Implicación de la comunidad; y 4.- Una considerada como Integradora. Al parecer la iniciativa a la que hacemos referencia corresponde al primer enfoque mencionado.
El enfoque Centrado en la escuela ha seguido dos tendencias, por un lado mayor autonomía de las escuelas, adelgazamiento de unidades centrales o una privatización de los servicios educativos, así como el hecho de que el sistema evalúa los resultados logrados de la escuela, pero la utilización de resultados de manera punitiva; y por otro, la descentralización con reorganización de los sistemas educativos.
Un nuevo capítulo en la Reforma Educativa empeñada en la modernización de nuestro sistema educativo mexicano; habrá que permanecer atentos a los verdaderos alcances posibles y sobre todo a las implicaciones “laterales” que implica una acción de esta naturaleza.
Seguiremos comentando al respecto pues hay mucho que decir aún.
El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com
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