¡Pobres!
Resulta que quienes fueron los colaboradores más cercanos a la aspirante a la gubernatura por el PRI, Blanca Alcalá Ruiz en sus tiempos de alcaldesa, son ahora los operadores todo terreno del presidente municipal Tony Gali, el adversario de la Alcalá en las urnas por las siglas del PAN.
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Por eso iniciamos esta columna con el lamento ¡pobres!, en qué encrucijada están estos operadores porque el destino los puso en la encrucijada de que deberán traicionar a alguno de los dos.
La duda que carcome es ¿a quién le enterrarán el puñal por la espalda?
Y es que cabe hacer otro análisis como antecedente para mencionar la lista de los traidores.
Se recordará que los funcionarios públicos más cercanos de Alcalá en sus años de presidente municipal y durante los comicios a la gubernatura y presidencias municipales, operaron (o de perdida, ayudando con algo) a los entonces candidatos del PRI: Javier López Zavala y Mario Montero.
Conocida era la pugna entre Alcalá y Mario Marín, pero por las reglas no escritas entre priístas la deducción fue que la disciplina férrea que distingue a los priístas haría sumar el capital de Alcalá a la causa electoral de Zavala y a Montero.
Sorpresa.
Como bien lo advirtió la maestra Gordillo, la amistad se demuestra en la nómina, y el tiempo demostró que Alcalá no era amiga de Marín… pero sí de Rafael Moreno Valle.
Y es que tras la derrota de los candidatos de Marín, una larguísima lista de funcionarios de Alcalá fueron reubicados en el gobierno panista de Rafael Moreno Valle y ahora en el gobierno de Tony Gali.
Todos ellos ocuparon con Blanca Alcalá puestos de confianza, cierto grado de confidencialidad y manejo de presupuesto, y ahora estos mismos políticos permanecen y siguen ocupando un lugar importante, tanto en la nómina como en presencia política, que les otorga a su vez el poder de movilizar a grupos ciudadanos, esencial cuando se viven épocas electorales.
La lista es extensa, sólo mencionaremos a algunos:
Rincón, al final confrontado a muerte con los marinistas, Alcalá lo acogió en la secretaría de Desarrollo Social, escalón que supo utilizar para negociar en su partida a la campaña de Moreno Valle. Después de desempeñar varios cargos en secretarías y como candidato, actualmente es el secretario de Gobierno de Tony Gali.
Hermano de Laura Alicia Sánchez Corro y con una larga trayectoria priísta, con Blanca Alcalá fue director Jurídico de Tesorería. La recomendación de la entonces presidenta lo ayudó a escalar a la delegación de la contraloría de la SCT y actualmente es el contralor municipal de Tony Gali.
Era una de las funcionarias de mayor confianza de la alcaldesa y trabajó a su lado en la coordinación e los trabajos de trasparencia y en el Instituto Municipal de Planeación. Cuando Rafael Moreno Valle ganó Luz María fue acogida en la Contraloría Estatal como directora de Transparencia, para después ser invitada por Tony Gali para ser su secretaria particular.
Con la presidenta municipal fue el coordinador ejecutivo de presidencia, cargo que repitió con Tony Gali y ahora es director del Instituto Municipal de Planeación.
Priísta y colaboradores de varios gobierno priístas, fue director de Obras Públicas con Alcalá y con el presidente municipal actual es el coordinador de Obras del Centro Histórico.
Fue director de Protección Civil con Blanca Alcalá, y con Tony Gali es el director de servicios públicos, instancia en la que instaló a toda su gente, como Filiberto Salazar Arce, Eduardo Vergara López, etc.
Y esta lista es sólo para abrir boca.
El banquete es variado y extenso.
Y la pregunta se insiste: si todos ellos subsistieron en sus carreras políticas gracias a Blanca Alcalá, ahora que su actual jefe, Tony Gali se convierta en candidato del PAN a la gubernatura, y al mismo tiempo la exalcaldesa y actual senadora convoque a sus aliados… ¿a qué amo van a obedecer?
Aunque también cabe otra salida: la del juego doble.