Hoy abordaremos un tema cuya importancia está implícita en los aspectos analizados en entregas anteriores. Forma parte del nuevo concepto de ‘ciudadano’ propio del siglo XXI y del mundo globalizado. Sería un error de mi parte posponerlo o de plano ignorarlo. Me refiero al significado y alcance que tienen las mujeres y su calidad de ciudadanas en el contexto de la era global y de la sucesión presidencial que tendrá su desenlace en 2018. Aunque referido a México, vale para otras latitudes porque traspasa las fronteras. Es atractivo prestar atención a la praxis del poder, pero también hay que atender los asuntos de fondo y estamos ante uno de ellos. Ruego a mis amables lectores seguir el contenido hasta el final…
“Ese ser inexplicable y desconocido…”
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Cristina era una niña cuando su padre, el médico Tomás Pizzano, emigró de Venecia a Francia por petición del rey Carlos V. Tomás decidió con quién se iba a casar y lo hizo con tal tino que su hija fue muy feliz, aunque enviudó diez años después. El fugaz marido entendió que Cristina tenía una capacidad intelectual sobresaliente y le facilitó cuanto libro pudo. La posición de su padre en la Corte también sirvió. Con 25 años se retiró a un convento, dedicándose a leer y escribir. Tuvo éxito y es la primera mujer de quien se tiene noticia que vivió de la venta de sus libros. Era el tránsito de la Edad Media a la Época Moderna. En pleno Renacimiento. Pero los aprendices de historiador creen que tales cosas son propias de nuestros tiempos…
El nominalismo de finales del Medievo dio la pauta a muchos efectos colaterales al dejar de lado lo genérico. Uno no querido fue que se fortaleció la individualidad y emergieron las mujeres en el espacio público. Cristina fue una de ellas. Pasó de la belleza a escribir. Irrumpió en el ámbito reservado a los varones como sujeto pensante. En México y en otros países, las mujeres tienen que ir a la conquista del espacio público, sobre todo el político y de gobierno…
El género literario escogido resultó certero: ‘espejo de príncipes’, especie de ‘manuales’ éticos de los gobernantes. Cristina polemizó con Jean de Meun, un verdadero mentecato, monumento a la misoginia y seguidor de Descartes. Negaba la capacidad intelectual femenina y Cristina representaba todo lo contrario. La confrontación fue inevitable. En ‘La Ciudad de las damas’ ella no defiende a las mujeres sino a cierta concepción de la vida, marcando un hito importante de las mismas. Lo que ahora interesa es que la Modernidad, en su vertiente cartesiana, negó que la mujer pudiese pensar…
Cuando en la Modernidad se hablaba de la ‘Razón’, se hacía en términos masculinos. La mujer se convirtió en un ser inexplicable y desconocido. Si no era ‘racional’, era parte de la naturaleza y objeto de dominio. Cristina no estuvo de acuerdo. Será hasta la primera mitad del siglo XVIII cuando una mujer logre graduarse y doctorarse. Sí, leyeron bien. Luego les contaré esa historia. El movimiento ilustrado las relegó a la vida social y radicalizó la identidad Razón-varón…
“Una revolución muy rara…”
La Ilustración y la Revolución francesa eran misóginas. Jugaron a la demagogia con tal de ganar adeptos. ‘Ciudadano’ sólo era el propietario. Lo dice la Enciclopedia francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano excluye a las mujeres, niños, ancianos, al carente de medios económicos o no ilustrado. “Libertad e igualdad” fue el lema y las francesas lo creyeron. Pasada la Revolución, exigieron igualdad. Respuesta: se prohibió su participación en la vida pública por ser ‘antinatural’ y decapitaron a Olympia de Gouges, líder de la protesta…
Tampoco se buscaba la democracia ni la participación. El barón de Holbach dijo: “No entiendo por pueblo el estúpido populacho (…). Todo hombre que pueda vivir respetablemente con los ingresos de su propiedad y todo cabeza de familia propietario de tierra deben ser considerados como ciudadanos”. Deja fuera a los demás, incluyendo a las mujeres. La discriminación hacia ellas iba de la mano de otra contra el que no fuese burgués ni ilustrado…
Podríamos pensar que el problema se va a resolver ‘ilustrando’ a las mujeres. La era global exige personas mejor preparadas, pero el origen del problema es otro. Provino de negar su naturaleza racional, lo que llevó a negarle derechos políticos. El liberalismo lleva tres etapas igualitarias: ante la ley, la de oportunidades y la de resultados, que es la actual. Las corrientes más importantes del socialismo europeo abrevan en las aguas del último liberalismo porque hay que lograr resultados. Reconocida su esencia racional, se debe respetar la plenitud de derechos de las mujeres. Si a la par se logra mejor preparación y presencia en universidades y ‘tanque de pensamiento’, mejor. Pero concentrarse en ‘ilustrar’ podría regresarnos al pasado de la Modernidad…
“México en la encrucijada femenina…”
Padecemos las secuelas de la misoginia. Lo de menos sería guiarse por cuota de género en candidaturas, pero eso no resuelve el asunto. Hay que lograr una democracia más efectiva y con mayor participación, para que nadie tenga que renunciar a sí mismo. Durante décadas, las mujeres tuvieron que imitar lo masculino al entrar en el espacio público. El carrancismo hizo los primeros cambios legales porque los revolucionarios querían cambiar cada año de ‘modelito’…
Todos los mexicanos debemos participar en el rumbo del país. En el PRI, Manlio Fabio forcejea para lograr más candidaturas de mujeres en 2016. Eruviel, igual. Pero el Presidente no hizo apertura en el gabinete. La encuesta del INEGI confirma los datos de otras: 68% piensa que su vida cotidiana es insegura y más de la mitad no cree que vaya a mejorar. Es la ruptura entre el Presidente, los jóvenes y las mujeres. Televisa difundió otra entrevista con el titular de la SEDENA, reconociendo que en algunos lugares no hay quién se haga cargo de la seguridad, sólo el Ejército. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos respaldó lo dicho por el GIEI. La situación es delicada y tensa…
En el PAN hay una apertura, aunque la única mujer lo presidió por las coyunturas. Anaya piensa distinto y, en Puebla, don Máximo impulsa un movimiento con Martha Erika. En Guanajuato hay un grupo fuerte de mujeres panistas. En Nuevo León, PRI y PAN le entraron al juego. Vamos a ver a ‘El Bronco’ que les dio lugares. En las izquierdas, el jaloneo entre AMLO y ‘Los Chuchos’ es intenso. Hay que revisar al día para saber la posición femenina porque la desgreñada es álgida. Vamos a ver con quién se va la mayor parte. En Jalisco, Movimiento Ciudadano trae una buena camada femenina. Haberse apropiado de la marca implica el reto de asumirlas como ciudadanas completas. No las vayan a defraudar. Ahí también se reorganizan las panistas con habilidad. La sucesión presidencial ya se manifiesta en las mujeres de distintos partidos…
Junto a la lucha por el poder iré abordando otros aspectos. A mis lectores les pido me ayuden a ciudadanizar el conocimiento. No tengo las soluciones pero sí algunas ideas que ojalá sirvan. Difundan las entregas que les gusten y si pueden lograr que más mujeres las lean, mejor. Con los jóvenes se tiene el compromiso del futuro. Con ellas, es cuestión de justicia y de aceptar la aventura de la libertad. La identidad y el futuro de izquierdas y derechas se están decidiendo en el ámbito ciudadano y ahí laten muchos corazones y esperanzas. La tarea es compleja pero confío en ustedes. Como decía el ‘Chapulín Colorado’: “¡Síganme los buenos!”. Incluidas las mujeres, claro…
Hasta entonces…
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