Al igual que el 2 de octubre, fecha en que se recuerda la matanza en la plaza de Tlatelolco, en la Ciudad de México, el 26 de septiembre es una fecha de dolor e indignación, ante un inminente crimen de lesa humanidad. A continuación el nombre de los compañeros asesinado, lastimado y desaparecidos forzados por parte del Estado.
Asesinado
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Julio César Mondragón Fontes +
Lesionado (discapacitado por causa de un balazo en la cabeza)
Aldo Gutiérrez Solano
Desaparecidos forzados
1. Abel García Hernández
2. Abelardo Vázquez Peniten
3. Adán Abrajan de la Cruz
4. Alexander Mora Venancio
5. Antonio Santana Maestro
6. Benjamín Ascencio Bautista
7. Bernardo Flores Alcaraz
8. Carlos Iván Ramírez Villarreal
9. Carlos Lorenzo Hernández Muñoz
10. César Manuel González Hernández
11. Christian Alfonso Rodríguez Telumbre
12. Christian Tomas Colon Garnica
13. Cutberto Ortiz Ramos
14. Dorian González Parral
15. Emiliano Alen Gaspar de la Cruz.
16. Everardo Rodríguez Bello
17. Felipe Arnulfo Rosas
18. Giovanni Galindes Guerrero
19. Israel Caballero Sánchez
20. Israel Jacinto Lugardo
21. Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa
22. Jonas Trujillo González
23. Jorge Álvarez Nava
24. Jorge Aníbal Cruz Mendoza
25. Jorge Antonio Tizapa Legideño
26. Jorge Luis González Parral
27. José Ángel Campos Cantor
28. José Ángel Navarrete González
29. José Eduardo Bartolo Tlatempa
30. José Luis Luna Torres
31. Jhosivani Guerrero de la Cruz
32. Julio César López Patolzin
33. Leonel Castro Abarca
34. Luis Ángel Abarca Carrillo
35. Luis Ángel Francisco Arzola
36. Magdaleno Rubén Lauro Villegas
37. Marcial Pablo Baranda
38. Marco Antonio Gómez Molina
39. Martín Getsemany Sánchez García
40. Mauricio Ortega Valerio
41. Miguel Ángel Hernández Martínez
42. Miguel Ángel Mendoza Zacarías
43. Saúl Bruno García
No sólo fueron uno, otro o 43, ellos tenían nombre, vida, familia, amigos, compañeros; ideales y deseos de transformar su realidad, la realidad, que tanto nos duele a muchas y muchos. Esa misma realidad que empeora día con día. Esa realidad que la forman y deforman los dueños del dinero, los políticos autoritarios, corruptos y represores, a los cuales les ofende una manifestación pública o que maldigan su nombre, cuando ellos maldicen y proscriben a la pobreza, al hambre, a la desposesión, a la humillación a millones de niñas y niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos y ancianas.
Salir a las calles y gritar que ¡Nos faltan 43! es vociferar por los millones de personas que viven en pobreza extrema; es gritar por los asesinados y desaparecidos de un narcogobierno; es pregonar que policías y ejército disparan contra sus propios hermanos, para defender a quienes les quitan la comida, la educación, el empleo, la esperanza; es alzar la voz por las mujeres asesinadas por el sólo hecho de serlo; es clamar por justicia social y económica en un país y un mundo que ha antepuesto el dinero, el capital, el utilitarismo y el pragmatismo ante la dignidad humana; es desaprobar a la clase social dueña del dinero, que especula con la necesidad y el hambre, apoyada por un gobierno secuaz de la hegemonía capitalista-neoliberal-tecnócrata aniquiladora (sí, como asesina) de toda ilusión.
Mientras sus nombres estén con nosotras y nosotros, ellos estarán con todas y todos nosotros. Porque el olvido y la resignación nunca han sido hermanos y compañeros de la justicia, de la esperanza y de la vida.
Picaporte
Lo mínimo que puede hacer el Estado es cumplir estas demandas: