El diputado del Partido de la Revolución Democrática en Puebla, Carlos Martínez Amador tiene razón: el desplegado que rectores y organismos empresariales hicieron publicar en medios impresos para subrayar que la reforma política que inhibe la participación de candidatos sin partido en elecciones futuras es un retroceso, tiene trasfondo político.
Tiene un fondo político y no democrático, lanzó en lo que significa la muestra palmaria de la falta de capacidad argumentativa e intelectual de los protagonistas del pasaje de la historia al que asistimos.
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Conviene subrayar el sentido político del texto publicado en el sentido amplio del término. La etimología esta ahí al alcance de la mano, o de la pantalla de la tableta de quien quiera conocer. Los temas del Estado son de interés ciudadano y así debe ser en un sistema de pesos y contrapesos que se llama democracia.
La intención por desacreditar la consonancia de criterios de universidades públicas y otras entidades públicas se inscribe en esa lógica, que sólo el grupo de diputados que sigue fiel la línea marcada desde Casa Puebla no advierte y fortalece la imagen de abyección del Congreso local.
Martínez Amador que de acuerdo con su ficha curricular carece de méritos académicos, estudios de ciencia política o autor de texto alguno sobre política pública en cualquier rubro, tiene apenas una maestría en un Instituto Tecnológico de la Construcción de la CMIC (sic).
Y aunque ahora es presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política de la Legislatura, las prendas que este crítico de la iniciativa académica y ciudadana que cuestionó el trabajo de los diputados, son por lo menos, mediocres en comparación con la responsabilidad que tiene entre manos.
Grilla, mucha grilla es la que ha hecho este nuevo militante del PRD. El árbol genealógico al que pertenece allá en su natal Huahuchinango le abrió las puertas de los cargos que ha ocupado, casi todos en la burocracia priista, circunstancia que cambió con el arribo del pragmatismo de hoy en día.
Fue presidente municipal de su tierra natal y con ésta Legislatura, ya van dos las diputaciones que hila de manera consecutiva. Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error, decía el güero Garizurieta.
A un lego en la teoría de los mecanismos de construcción democrática en nuestros tiempos no se le puede cuestionar por ignorante. En cambio es recomendable que ante la ausencia de conocimientos tan elementales como lo exhibe este diputado, se haga llevar de un buen asesor que le evite protagonizar tristes papeles públicos.
El legislador local del PRD pretendió descalificar un mecanismo válido de discusión pública en un asunto de interés, con la pretendida aspiración de quedar binen ante el inquilino de Casa Puebla que ha sido blanco de críticas en todo el país por su #LeyAntibronco, y resultó exhibido.
El ejercicio de la política vive el desprestigio por la improvisación de personajes de reparto sin el talante intelectual indispensable para elevar el nivel de discusión pública. Eso debe saberlo este vocinglero legislativo.
Twitter: @FerMaldonadoMX