La corrupción degrada la imagen de las instituciones públicas, destruye la honorabilidad de las personas y deteriora la confianza ciudadana. Los delitos encubiertos por autoridades tendrían que castigarse con mayor rigor para desalentar estas conductas en Puebla, México, en todos lados.
¿A cuántos policías, custodios, ministerios públicos, jueces, militares, agentes de tránsito o altos mandos les resulta insuficiente un salario en nómina? La ambición por el dinero fácil, rápido, obtenido ilícitamente hace tropezar a quienes minimizan las consecuencias familiares o sociales que implica su conducta deshonesta.
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'El Chapo' es el caso nacional por excelencia sobre la corrupción que se teje desde fuera y dentro. Los barrotes no fueron impedimento para financiar una fuga espectacular que puso en evidencia la debilidad humana frente al interés económico, además de una serie de errores estructurales y operativos de las áreas de seguridad.
Por otra parte, esta semana nos llevamos la sorpresa sobre la detención de Marco Antonio Estrada López y Tomás Mendoza Lozano, exdirector y exjefe del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Estatal Preventiva de Puebla presuntamente involucrados en el robo de combustible.
Las preguntas son obvias: ¿Quiénes sabían y callaron los hechos? ¿Qué otra cadena de mando estaría metido en el negocio del robo a Pemex? ¿Cuántos policías protegen a esta delincuencia organizada? ¿Cuánto cobraron por brindar protección policial? ¿Con quiénes repartieron esa ganancia para seguir operando impunemente?
¿Hay una línea de investigación seria o fue un golpe de suerte? ¿Dónde venden la gasolina robada y quiénes son los consumidores? ¿A qué precio? ¿Cada cuánto abastecen los almacenes? ¿Dónde se ubican? ¿Quiénes los cuidan?
¿Hay participación de presidentes municipales? ¿Existe certeza de que los militares no juegan del bando equivocado? ¿Dónde se capacita esta red especializada en la ordeña de ductos? ¿Hay trabajadores de Pemex en activo o despedidos que participen en el delito? ¿Qué otros estados están ligados a esta red de corrupción local? ¿Fue mesura u omisión del Poder Legislativo no solicitar explicaciones directas?
¿Por qué los empresarios gasolineros que se han quejado del desabasto de Pemex han evitado declaraciones públicas sobre el tema? ¿La detención de ambos mandos pone fin al delito de robo de gasolina o es la punta del iceberg?
Las tomas clandestinas en el país se han incrementado de manera “preocupante”. La dirección general de Pemex ha reconocido que el volumen de combustible sustraído ilícitamente ascendió a 7.5 millones de barriles de septiembre de 2013 a agosto de 2014; y las ganancias superan los 15 mil 300 millones de pesos (un auténtico boquete a las finanzas públicas).
Por tal motivo, la Procuraduría General de Justicia aún no ha informado sobre el tamaño de la 'cloaca' que descubrió en la Secretaría de Seguridad Pública Estatal donde también necesitan responder. ¿Qué pasó con la efectividad de las pruebas de confianza? ¿Sirven o no? ¿Los susodichos pasaron o no los exámenes? ¿Fueron arbitrarios los despidos policiacos?
Por el bien de las instituciones y de la tranquilidad ciudadana que no existan intentos de defender lo indefendible ni de reducir un problema tan delicado -como ya es costumbre- a un "hecho aislado"; esa apreciación simplista dejó de convencer a la sociedad desde hace mucho tiempo.
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