¿Cómo fue que las cosas llegaron hasta el punto en que están? Todo gran proyecto requiere de grandes hombres y ambos, de un mito. No en su sentido peyorativo, sino al modo de una verdad que, por sus alcances, no puede expresarse en términos racionales propiamente. Al ir en pos de la gubernatura, don Máximo comenzó a construir su propio mito: la leyenda de que era invencible. En los primeros pasos, pareció lograrlo. Luego entró en un proceso de confrontación al interior del PAN, olvidando lo que sostendría después: “El adversario está afuera”…
Claro que estaba y sigue estando afuera. Por eso el conflicto panista debió resolverse de otra manera. No fue el único responsable. La propuesta de repartirse el PAN (Yunque) y el poder (don Máximo) se parecía más a un divorcio que a una alianza. Y como en todo divorcio, pronto empezó la arrebatinga por los haberes. Ambas partes tuvieron culpa…
Más artículos del autor
“La última muralla…”
No comparto la idea de que el 7 de junio la alianza PRI-PVEM derrotó a don Máximo. El golpe fue severo pero no mortal. Está a punto de perder por otros motivos. El gran derrotado es el PRI. Revisen los datos del INE y verán que, respecto a 2012, ahora ganó menos de la mitad de los distritos que obtuvo entonces. El resto, fue por la alianza con el PVEM. Comparen en la tabla de resultados el número de triunfos ‘PRI’ con los de ‘PRI-PVEM’, como lo ha publicado El Universal. Sólo en 7 estados pudo triunfar por sí mismo. En el resto, tuvo que aliarse. La idea no era ganarle en Puebla sino descarrilar su proyecto nacional y díganme ustedes si con esos números pueden sostener que lo lograron. ¿Entonces por qué sí podría terminar mal don Máximo? Son dos variables. Una está en el PAN y otra en él…
Luego de meses de vapulear al panismo tradicional, parecía encaminarse a una victoria total. En su momento, un amigo me anticipó que el ex alcalde perdería porque tenía la fijación de querer derrotarlo y los hechos le dieron la razón. Quizá el vértigo de la victoria hizo pensar a Eukid que Micalco iba a ser vencido con la misma facilidad. Fue un error. En el ‘Supremo Arte de la Guerra’ se recomienda aprender de los demás, sobre todo de tu adversario…
Micalco entendió a tiempo que no debía obsesionarse con la idea de ganarle a don Máximo. O si se prefiere: la única forma de salir airoso era evitando derrotarlo y el relevo en el CDE se va hasta diciembre. La estrategia de Eukid consiste en liquidar al otro y no pudo. Las señales de don Máximo y de Micalco son inequívocas: ambos han abierto la puerta para un acuerdo. El líder del PAN sabe que su tocayo tiene dos puertas ante sí: una lleva el rótulo ‘derrota’ y la otra, ‘pacto’. Y en esa segunda puerta, van a coincidir. ¿Sobré qué van a acordar? Sobre 2016, para empezar…
Se necesitaba alguien que no tuviese miedo a perderlo todo, que ya lo hubiese perdido o dispuesto al sacrificio solitario. Micalco está triunfando donde otros con mejores credenciales no pudieron y se encamina a ser el interlocutor de todos los grupos…
“Que no te derrote la victoria…”
La segunda variable estriba en que don Máximo perdió el bono democrático logrado en 2010. Gravitan dos motivos: se entendió mal su significado y el resto lo hicieron los malos tratos de los operadores de Eukid. Hace 10 o 15 años habría funcionado apostar a ganar mediante la estructura partidista. Hoy no se entendieron los cambios sociales…
Asistimos a la ruptura de dos consensos: uno en torno al Presidente y el otro alrededor de don Máximo. Los índices de desaprobación del segundo indican: 60% en la Capital y 45% al interior del Estado. No guarda relación con la pretendida ‘recuperación’ del PRI, cuya fortaleza está por los suelos. Pero tampoco se libra argumentando que se cedieron parte de los distritos. Las dos posturas yerran: se perdió el voto que le llevó a la gubernatura. Mario Marín tenía mejor aprobación en 2010…
El mal manejo del caso Chalchihuapan fue el acabose porque don Máximo comenzó a caer en picada. Reputó con el IV informe, pero no ha podido recuperarse. Entiéndase: en 2010 don Máximo ganó por el voto ciudadano, no por el de la alianza partidista. Ignoro si podrá recuperarlo, pero tiene que intentarlo si desea retener la gubernatura y contar con posibilidades en 2018…
Sellar una alianza partidista servirá hasta cierto punto, igual que finalizar el conflicto intra-panista. Sería un pacto entre élites importantes, pero élites al fin, cuando el problema es otro: hay que reconquistar el voto ciudadano o don Máximo podría perder en 2016 y ver naufragar su proyecto presidencial, con alianzas o sin ellas…
El resultado del 7 de junio es consecuencia lógica de tal pérdida. Fue un error pensar que se iba a resolver con recursos y sujetando voluntades, así como con el miedo como mecanismo de control. No hay más que dos opciones: o recuperan la estrategia original de adhesión a un proyecto, a cargo de nuevos operadores, o de plano traen de regreso a Fernando Manzanilla, no para entrar al gobierno sino para hacerse cargo desde afuera, en el ámbito ciudadano…
“Los tres consensos…”
No faltan los que se aferran al reparto de candidaturas. Don Máximo y Micalco deben centrarse en lograr tres consensos: dentro del PAN, el transpartidista y la alianza con el voto ciudadano. No en andar cumpliendo antojos, por muy legítimos que sean. No es cuestión de si los candidatos son unos u otros, sino de que todos se distanciaron de la ciudadanía. Tuvo razón Toni Gali al decir que él va por el respaldo ciudadano, sobre todo en la zona capitalina. Claro, porque ahí es donde la desaprobación es mayor…
Los mecanismos empleados ya no sirven. Hay que rectificar en la Capital o se perderá en 2016. Sin una base local fuerte, el colapso del proyecto presidencial será cuestión de tiempo. La estrategia seguida por Eukid está desfondada y hay otra cosa inquietante: ha hecho muchos enemigos que esperan la debacle en 2016 para caerle encima. De llegar Manlio Fabio a la dirigencia del PRI, se abriría un nuevo frente de batalla. Urge que don Máximo y Eukid acuerden un control de daños por anticipado. Incluso Micalco tiene que ser generoso porque de perderse 2016, también se desplomarían sus aspiraciones…
El Yunque pensó que un mal resultado el 7 de junio les abriría espacios, pero un pacto con ellos tampoco resuelve el asunto. Es en la búsqueda del voto ciudadano donde podrían coincidir todos. Les recuerdo que ‘El Bronco’ ganó con el voto ciudadano, le antecedió don Máximo en 2010 y en 2012 por eso AMLO quedó en primer lugar en Puebla. ¿Recuperará don Máximo ese voto o se lo quedará AMLO? Fue un error meter líneas masónicas o paramasónicas en el PAN, con el Yunque ahí dentro. Ahora deben encontrar un punto de convivencia y tolerancia…
Un tema es delicado y me pongo guantes de seda para tratarlo. Los enemigos de don Máximo apuntan a darle una estocada donde más le duela. De no resolver el desencuentro con el voto ciudadano, será Martha Erika la que pague las consecuencias en 2018. Eso es lo que pretenden. En ‘El Padrino III’, Michael Corleone dice a su sobrino: “Cuando vengan por ti, vendrán por lo que más quieras”. Ya termino porque no quiero que me confundan con un chiquillo provocador. Sólo con Ella he vestido mis manos con seda, la más fina y bonita que he podido encontrar. Con los demás, había que poner las cosas en claro…
Hasta entonces…
Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com