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México, país de títeres y titiriteros | Xavier Gutiérrez
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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

México, país de títeres y titiriteros

Xavier Gutiérrez

Reportero y director de medios impresos, conductor en radio y televisión. Articulista, columnista, comentarista y caricaturista. Desempeñó cargos públicos en áreas de comunicación. Autor del libro “Ideas Para la Vida”. Conduce el programa “Te lo Digo Juan…Para que lo Escuches Pedro”.

Lunes, Mayo 18, 2015

 

¿Quién manda aquí..?
¿Quién ejerce la autoridad..?
¿Quién garantiza el estado de derecho?

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No son preguntas tontas en busca de respuestas prontas. Tampoco son obviedades.
¡Es que el país está entre signos de interrogación..!
La inseguridad, el sobresalto, el temor y el pavor saltan de un lugar a otro.
Unos días el caos impune domina Oaxaca. Otro día el crimen asalta a Michoacán. Luego Jalisco se tiñe de sangre con un espectacular brote armado que pone de cabeza a todo el gobierno.

Y Tamaulipas, y Chihuahua, y Veracruz, y Morelos…

Guerrero nunca se va de la escena.
Ahora este estado sureño vuelve a la carga y está hecho un desgarriate con grupos armados, delincuencia imparable, asesinato de candidatos, toma de pueblos, homicidios por docenas y amenaza seria a las elecciones.

Brota en Baja California la explotación de los jornaleros por patronos y sindicatos amafiados.
Los padres de los gobernadores de Jalisco y Nuevo León, tan cínicos e incompetentes como sus impresentables vástagos, pasan por encima de sus hijos y usan el poder como patrimonio familiar.

Y frente a todo esto, la ausencia de poder.

Nadie apela al centralismo nefasto ni a las medidas dictatoriales de antaño. Nadie clama o reclama la urgencia del presidencialismo omnipotente supraestatal de hace poco.

Pero quienes llevan el peso de la nación, la justicia y el derecho en sus manos, exhiben una irresponsabilidad monumental. Son ajenos y sordos a lo que sucede en la nación.

Cubre, la presidencia y los otros poderes, senadores y diputados, una agenda plena de frivolidad, desprecio por el derecho, el orden y la armonía más elementales.

La vergonzosa exhibición del país, su atraso, la condena de los indicadores y encuestas de todo orden y peso internacional les tiene sin cuidado, Ni siquiera se sonrojan.

Han hecho del cinismo una concha y un traje que visten con maestría ruin.

Ven el diario acontecer de la nación, reflejado escandalosamente en los medios nacionales y extranjeros y no reaccionan. Parecen gobernantes de Andorra o Bulgaria.

Leen los análisis y opiniones condenatorias de gobiernos, centros académicos, diplomáticos, medios, estudiosos de prestigio, y se mantienen impertérritos.

Mientras el país arde y se les va de las manos, ellos, como Nerón, casi se mantienen tocando la lira.

Y los barruntos de tormenta son peores. Pululan por el país candidatos multicolores representantes de la oligarquía, mafias, grupos de poder capitaneados por buitres insaciables, parientes dinásticos y herederos de caciques ahítos.

Y su escenografía: un proceso electoral “cuidado” y arbitrado por una autoridad desacreditada, parcial y vigilante del orden diseñado en las alturas.

Y el respetable: una sociedad, en buena proporción desinteresada, desinformada y en absoluto ajena el juego de los poderosos. Usada y utilizada como fachada para el proceso sucesorio de los que controlan los negocios y el orden establecido del país.

Un coctel así no puede deparar nada bueno.

La descomposición social, como la humedad, todo lo invade. Lenta, sigilosamente, penetra por pisos, cimientos y paredes.

El poder sin conciencia, sin derecho y sin justicia, es labor de simuladores, títeres y titiriteros.

Eso es lo que estamos viendo. Un (des)orden asqueroso con usufructuarios que todos conocemos.

Las palabras de Albert Camus caen como anillo al dedo al México de hoy: “Para gobernar bien no basta con exigir orden. No es el orden lo que refuerza la justicia, es la justicia la que da al orden su certeza…”.

Justicia y democracia, cuántas salvajadas y abusos se cometen en su nombre.

xgt49@yahoo.com.mx

 


 

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