Jueves, Noviembre 27, 2014
Las circunstancias en las que se entreteje el proceso electoral del 2015 han sido tan volátiles, variables, sobre todo para la política en Puebla, así como para el gobierno de Rafael Moreno Valle: de ir en caballo de hacienda para la presidencia de la República , al caso Chalchihuapan con toda su repercusión a nivel nacional, al divorcio con el Yunque y al enfrentamiento con su propio partido estatal, para salir a flote con el respaldo total del CEN del PAN, consolidar alianzas políticas importantes con otros partidos, principalmente el PRD, y rematando con el episodio que vistió de luto al país: los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, y que deja al gobierno priísta de Peña Nieto en una posición desastrosa, electoralmente hablando.
De estos últimos acontecimientos, el escenario electoral cambió.
Y de manera radical.
Moreno Valle vuelve a la lista de los posibles, con rumbo a Los Pinos. Con ciertas dificultades, pero regresó.
Con el nuevo giro que sufrió el presidente en sus niveles de popularidad y aceptación, coloca al PRI en su posición menos holgada y con un margen menor de maniobra. Y esto se reflejará en el momento de negociar candidaturas en varios estados.
En el caso de Puebla, es obvio que se viene abajo la versión de que el gobernador negociaría con el equipo del presidente y las elecciones se definirían en la mesa, para dejar pasar en una situación de privilegio a los candidatos del presidente. Si bien la política de Moreno Valle nunca ha sido de confrontación con el presidente de la República, también es cierto que los mensajes que está enviando el gobernador es que va por todo el pastel. Quiere ganar. Y lo intentará hacer en las urnas. Sobre todo ahora que el PRI está pasando por su peor momento nacional, y lo sigue atravesando el estatal desde hace 5 años.
Y los cierto, ya que estamos en este tema, no pudo ser más generoso el PRI con su adversario que llevar a la dirigencia a Ana Isabel Allende. Una perfecta caricatura a modo para terminar de desahuciar al tricolor. Difícilmente veremos a esta mujer tomando las riendas, sacando al buey de la barranca y mucho menos confrontándose con el gobierno morenovallista.
¿A qué le tira el Yunque? Después del ridículo que hicieron con su rueda de prensa para señalar los abusos del gobernador y “un severo ataque a la vida interna del PAN además de que lo consideramos como uno de los capítulos negros de la antidemocracia poblana”, así como el proceso de inconformidad ante del CEN contra las afiliaciones masivas promovidas por el morenovallismo… ¿con qué se queda para negociar? Supuestamente el acuerdo era apartar el primer lugar de la lista de diputaciones plurinominal para un representante de la ultraderecha, en este caso, sería el exalcalde Eduardo Rivera. Pero las cosas ya cambiaron de manera radical. Después de esta exhibición pública en contra del gobernador, es posible que el Yunque haya restado aún más su injerencia. ¿Qué puede ofrecerle Moreno Valle que él no tenga ya? Excelente relación con el CEN y su dirigente, Ricardo Anaya; control en el Consejo Político, cobertura en todo el interior del estado a través de los Comités Municipales, alianzas seguras con otros partidos políticos, operadores electorales propios, es decir, fieles al gobernador más que al PAN.
El Yunque se quedó sin canicas, así que los candidatos del gobernador serán aquellos que hayan demostrado lealtad en todo momento, sin importar su grado de panismo. Así que difícilmente veremos a un yunquista en la lista. Y esto incluye al propio exalcalde Eduardo Rivera. ¿En qué nos basamos para decir esto? Bueno, es la hora que el Congreso no aprueba ninguna de sus cuentas públicas.
Por algo será.
Y si nos asomamos un poquito al escenario del PRI, pues sólo basta escuchar a la delegada del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI en Puebla, Angélica Araujo Lara, quien en cada reunión, evento o cena, no duda en dar una opinión sobre la situación del PRI en Puebla: “seríamos afortunados si ganamos aunque sea una diputación”.
El colmo. ¿Sabrá la delegada las consecuencias de sus palabras?, ¿conoce a las personas con las que conversa?, ¿o acaso su pronóstico deprimente será parte ociosa de su conversación, algo así como un pronóstico del tiempo para amenizar su charla?
Por lo anterior, es muy posible que el PAN y el PRD le dan una zapatiza al PRI. ¿O no?
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