Está confirmado: el PAN pactó una alianza con el PRD para ir juntos en las elecciones federales del 2015, con el único objetivo de que, unidos, puedan arrebatar al PRI la mayoría en la Cámara de Diputados.
Así las cosas, la leyenda urbana que se venía manejando sobre una posible negociación en la mesa política con el grupo del presidente Enrique Peña Nieto y del gobernador Rafael Moreno Valle, para repartir las victorias en los distritos, comenzó a disolverse.
Más artículos del autor
No habrá un 50 y 50.
El objetivo del gobernador poblano es repetir la operación política que hasta la fecha le sigue funcionando: optar por las alianzas con los demás partidos, ceder candidaturas entre los aliados, y hacer polvo en las urnas al PRI.
Así operó su propia candidatura a la gubernatura y ha sido su línea estratégica: sumar a los adversarios a su propia causa.
Y es que una vez que la semana pasada, la Comisión Permanente del PAN autorizó a su presidente nacional, Ricardo Anaya, negociar con el PRD la posibilidad de una alianza para las elecciones del 2015, el gobernador poblano tuvo cancha libre para afinar los detalles para concretar su proyecto electoral, mismo que, como ya se pudo constatar, nunca pasó por su mente negociar con el PRI de Peña Nieto.
Al contrario.
Según la información oficial, la alianza entre el PAN y PRD a nivel nacional puede ir desde 25 distritos hasta los 300.
Y claro que Puebla ya está anotada en esta lista.
Esto sin embargo, también significa una cosa: Moreno Valle deberá entregar candidaturas importantes a la izquierda, y pueden ser desde alguno de la capital hasta en distritos del interior en donde, se supone, el PRD cuenta con una presencia importante, tales como Ajalpan, Huauchinango, Acatlán o Izucar de Matamoros.
El objetivo del gobernador de Puebla no sólo es ganarle al PRI.
No.
Es meterle un ‘zapato’ a su otrora partido.
No habrá medias tintas.
Moreno Valle lo quiere todo.
Y en esta intención, por cierto, echa por tierra las pretensiones del Yunque, que en voz del presidente estatal del PAN, Rafael Micalco, eran muy claras: “Al Partido Acción Nacional le alcanza para ir solo en la elección federal de 2015, no necesitamos ninguna alianza con otro partido político”, declaró en una rueda de prensa apenas la semana pasada.
Bueno, pues Micalco se equivocó.
Nuevamente.
Como también las versiones que los yunquistas propagaron sobre un acuerdo con el gobernador para ceder algunas candidaturas para los representantes de la ultraderecha, y así, garantizar que el resto de los grupos del PAN actuará unido en el próximo proceso electoral.
Como se vislumbra el panorama, también Micalco y su grupo se equivocaron.
La pregunta que flota en el aire es… ¿se cumplirá el acuerdo en el que el expresidente municipal Eduardo Rivera Pérez llegará a la diputación federal a través de una plurinominal?
Rivera es el último reducto que representa al Yunque en una posición de poder.
La duda carcome.