En esta entrega deseo compartir con usted un tema de conversación que surgió en una reunión entre amigos, de esas donde siempre se abordan nuestros problemas domésticos más no profesionales ni académicos. En años recientes, y más en los últimos meses, hemos apreciado una fuerte tendencia de nuestros proveedores de servicios de enviarnos los recibos y facturas por medios electrónicos. Si bien es cierto hoy la legislación tributaria en México, como la de muchos países, obliga a los contribuyentes a emitir comprobantes fiscales digitales, muchas compañías de servicio (energía, agua, telefonía, bancos, cable, Internet, entre otras) han brindado a sus clientes la opción de facturación electrónica, e incluso algunas han incentivado el uso de ella a través de descuentos en sus precios.
Son muchos los factores que hacen muy conveniente la facturación electrónica porque permite a los usuarios recibir sus comprobantes fiscales (recibos) en sus cuentas de correo electrónico. Normalmente lo hacemos porque queremos cuidar el medio ambiente matando menos árboles. Sin embargo existen otros beneficios más prácticos y tangibles para los clientes quienes de esta manera pueden acceder a sus recibos desde cualquier lugar en el que se encuentren sin tener que regresar a sus domicilios. Esto les permite poder revisarlos tantas veces como necesiten, almacenarlos de manera electrónica, no deteriora físicamente el comprobante y permite una rápida y sencilla distribución entre terceros interesados. Eso sí, requiere que el usuario tenga buenas prácticas informáticas para tal fin, como es guardar una copia o respaldo, en caso que no pueda acceder al medio de almacenaje o es víctima de un virus o un hacker informático.
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La facturación electrónica también brinda seguridad a los usuarios porque se puede evitar la entrega física del documento, que en caso de no estar nadie presente en el domicilio, es abandonado por el cartero o mensajero al exterior del inmueble y se convierte en un aviso para delincuentes que el domicilio está solo, o expone al documento ante condiciones medioambientales que lo pueden dañar o extraviar, como son lluvias, granizadas o fuertes vientos. Además de lo anterior, reduce el tiempo de entrega para los usuarios ya que el envío es inmediato, y pueden brindar más días para el pago del servicio antes del vencimiento; aunque los usuarios que tienen domiciliación de pagos me dirán que sus proveedores de servicio normalmente hacen el cargo a sus tarjetas de crédito o cuentas bancarias antes de dignarse a enviar el documento, lo que la verdad se convierte en una práctica comercial no ética ya que obliga al cliente a realizar el pago sin información y sin la posibilidad de poder reclamar alguna inconformidad sin haber pagado primero.
Por su parte, nuestras empresas proveedoras de servicio prefieren la facturación electrónica porque es una importante reducción de sus gastos, como son papel, tinta de impresión, ensobretado, mensajería, de almacenamiento y de personal. Para una compañía de servicios este costo de facturación física es realmente una actividad que nos les agrega valor pero sí los llena de gastos, necesidad de espacio y aumento de tiempos. Algunas de nuestras empresas de servicios comparten parte de estos beneficios con sus clientes a través de una reducción en su facturación, pero la mayoría se queda con el beneficio de la facturación electrónica y obtienen mayores utilidades a costa de la buena voluntad de sus clientes. Con sólo una búsqueda en redes sociales podemos notar que el caso más extremo de esta situación hoy lo encontramos con una compañía que vende electricidad a domicilios y empresas a nivel nacional en México, empresa que a través de prácticas denunciadas por sus clientes a nivel nacional, los invita a migrarse a un sistema de facturación mensual no electrónico sin recibo; y con esto no sólo los compromete a realizar el trabajo de medición de su consumo de energía, sino que los priva de la información de su recibo de luz, el que ni siquiera envía por correo electrónico, y se limita a entregar un comprobante de pago con información parcial que, a no ser que sea escaneado, perderá su contenido por el tipo de impresión que realiza. Esto significa que esta empresa va a generar un ahorro importante en todo el proceso de medición, facturación y envío del documento sin trasladar este beneficio a sus clientes, a quienes hace ahora parte de sus procesos que antes le generaban un costo, ahora será gratis, y si no se realizan perjudicarán al cliente. Es indudable que este tipo de ahorro lo debe realizar toda compañía y los desarrollos tecnológicos permiten la participación del cliente en la producción y facturación del servicio, pero es muy cuestionable realizarlo a través de prácticas engañosas y aprovechándose de la buena voluntad de sus clientes y sin compartir parte de este beneficio.
Hasta este punto podemos apreciar que hay ventajas tanto para los usuarios como para las empresas, pero una desventaja que ha sido percibida por muy pocas personas, y en la que eventualmente caeremos todos, es en la necesidad de comprobar nuestro domicilio alguna vez, y estos comprobantes que hoy los aceptamos en formato digital son, al menos los de luz y telefonía fija, los únicos documentos que comprueban nuestro domicilio. Si usted ha migrado la facturación de sus servicios de luz y telefonía fija a una entrega digital encontrará que ya no contará con el requisito de Comprobante de Domicilio en original cuando vaya a solicitar su credencial de elector en el Instituto Nacional Electoral (INE), darse de alta ante el Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), o solicitar un crédito automotriz, personal, hipotecario o de tarjeta de crédito. Usted podrá emitir su recibo electrónico, pero éste será una impresión sobre una hoja en papel bond, la que no tendrá las características físicas del comprobante original que le pedirá el funcionario que represente a la autoridad a la que asista. Si hoy los bancos no aceptan sus propios estados de cuenta que ellos envían como comprobante de domicilio a sus clientes ¿qué nos haría pensar que impresiones caseras del recibo de teléfono serán válidas para ellos? No hablemos del recibo de luz porque la facturación mensual de CFE definitivamente elimina el recibo y el documento que le entregará la máquina de pago es un comprobante de pago, no un comprobante de domicilio.
Hoy cargamos con una decisión, necesaria en su momento, de algunos funcionarios de que el recibo de luz y teléfono fijo son los únicos documentos que pueden comprobar nuestro domicilio. Si bien es cierto hoy podemos recibir nuestra correspondencia bancaria a través de correo electrónico sin importar si cambiamos de domicilio, es necesario considerar que el mundo se está migrando a una forma de facturación digital, la que se está generando no sólo por una tendencia sino que cuenta con la bendición y promoción de las leyes, y que los procedimientos de muchas de nuestras instituciones públicas y privadas están ignorando. No trato de concluir en esta columna que el problema está en nuestras empresas prestadoras de servicios, sino en las entidades e instituciones que hacen uso de estos comprobantes para confirmar que las personas tienen un domicilio. Como personas físicas y morales no es conveniente aun migrar toda nuestra facturación a formato digital, sino preservar siempre una facturación tradicional como forma de comprobante de domicilio. Por otra, es responsabilidad de las entidades de gobierno y de las instituciones privadas considerar esta tendencia y adaptarse a los cambios tecnológicos que hoy están transformando nuestros comprobantes de domicilio a un comprobante de dirección electrónica, porque al fin y al cabo la facturación electrónica sólo comprueba que la dirección electrónica existe y se lee, y que al menos el servicio se brinda en una dirección que no necesariamente es la del poseedor de la cuenta, y que es la razón por la cual el recibo de telefonía celular no sirve como comprobante de domicilio.
Espero que esta reflexión lo ayude a prevenir un mal momento en el futuro cuando necesite comprobar su domicilio; con la limitante de que aún hay muchas personas para quienes el comprobante de luz es su único comprobante de domicilio y quienes no tienen ni oportunidad de leer recomendaciones como ésta ni oportunidad de elegir con información entre una u otra forma de facturación.
William Steinwascher
william.henry@itesm.mx
@billsteinwa