Después de la aprobación de la muy cuestionada y acotada Ley de Consulta Popular, hoy se suma a los temas energético y del incremento al salario mínimo, la propuesta del PRI para reducir 100 diputados y 32 senadores, mejor conocidos como “pluris".
Las tres propuestas han generado polémica y hoy la iniciativa priísta parece encontrar eco en sectores poco informados de la razón de ser de la representación proporcional.
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El origen del método de elección de legisladores por la vía plurinominal parte de la reforma política de 1977, la cual se vio reflejada en la elección de 1979 cuando partidos de diferentes ideologías, opositores al PRI hegemónico, pudieron acceder por primera vez a la diputación federal.
Una cosa es cierta, reducir el número de curules no va remediar la crisis de credibilidad y representatividad en las cámaras.
La falta de resultados en lo económico y la percepción ciudadana sobre la inseguridad, llevan al PRI a plantear la reducción de 100 escaños plurinominales, para fragmentar aun más la representación en el congreso de la unión, como forma de mantener su gobernabilidad en los próximos tres años, esperando pavimentar así su camino hacia la elección del 2018, la que parece será la madre de todas las batallas electorales.
El tema de fondo no es el número de “pluris", sino mejorar la calidad de nuestra representación en el poder legislativo federal y que diputados y senadores discutan los temas que le importan a la ciudadana y no actúen como súbditos de los intereses partidarios.
Lo que debe mejorar es la calidad de la democracia representativa en México y eso pasa por la democratización de las estructuras partidarias y la ampliación de espacios a través de la ciudadanización de los procesos electorales, lo cual sigue siendo un tema pendiente.
Una verdadera propuesta de fondo sería que esos 100 espacios de representación proporcional fueran destinados a candidatos ciudadanos, lo que equivaldría a dar voz y voto a millones de mexicanas y mexicanos que no se sienten representados por los partidos políticos.
Hoy las cámaras sólo representan el interés de los partidos y son legitimadoras de las políticas del gobierno. La sociedad mexicana en el actual sistema electoral, no esta representada equitativamente en su pluralidad y diversidad. Construir una nueva alternativa es que las minorías estén presentes en el debate y la toma de decisiones, sin intermediarios que los sujeten a los intereses de las oligarquías partidistas, que son las únicas que se benefician actualmente de la representación proporcional.
Los tres partidos políticos que han optado por la consulta ciudadana como estrategia de posicionamiento, han hecho a un lado la problemática real de la sociedad, buscando abanderar causas que generen el interés de los electores en el corto plazo.
El tema no es tener más o menos diputados y senadores sino mejorar la calidad de nuestra democracia representativa y eso involucra a todos los partidos políticos y al Instituto Nacional Electoral.