A PHP Error was encountered

Severity: Warning

Message: strip_tags() expects parameter 1 to be string, array given

Filename: views/seo_nota_opinion.php

Line Number: 45

Backtrace:

File: /mnt/volume_nyc3_01/html/api/application/views/seo_nota_opinion.php
Line: 45
Function: strip_tags

File: /mnt/volume_nyc3_01/html/api/application/controllers/Welcome.php
Line: 1246
Function: view

File: /mnt/volume_nyc3_01/html/api/index.php
Line: 315
Function: require_once

Chalchihuapan | Xavier Gutiérrez
Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Chalchihuapan

Xavier Gutiérrez

Reportero y director de medios impresos, conductor en radio y televisión. Articulista, columnista, comentarista y caricaturista. Desempeñó cargos públicos en áreas de comunicación. Autor del libro “Ideas Para la Vida”. Conduce el programa “Te lo Digo Juan…Para que lo Escuches Pedro”.

Domingo, Julio 27, 2014

Han pasado ya varios días, desde el 9 de julio, y el conflicto que estalló en Chalchihuapan no desaparece de la atención pública.

Es evidente que se ha carecido de un acertado manejo político.

Más artículos del autor

¿Por qué..? Una primera explicación sería que ha faltado voluntad política. Otra, ausencia de asesores y operadores. La realidad ahí está. Viva, latente.

 ¿Ha habido alternativas en la mesa del ejecutivo y no se han usado? Es factible. No lo sabemos. Lo cierto es lo que se lee, lo que se oye, lo que se dice, lo que se ve. Los medios pues.

Todo esto es una realidad incontrovertible.

Siempre he citado tres antecedentes más o menos recientes en el manejo de estos conflictos. Uno de conducción pésima, horrenda, el de Mario Marín, que lo estigmatizó para siempre.

La soberbia y la sordera hicieron su parte. Magistralmente.

Hay al menos dos tesis profesionales escritas como modelo de lo que no se debe hacer en un problema de tal naturaleza.

Los otros dos son de  de manejo político-mediático inteligente e inmediato.

Obsérvense estas dos condiciones. Indispensables. Inteligencia e inmediatez.

Los refiero brevemente.

Uno es  el de Lázaro Cárdenas Batel, gobernador michoacano en aquél entonces. Aquella brutal represión a manifestantes en la que hubo varios muertos. Esa misma noche él  dio la cara en todos los medios, en todos.

Asumió plenamente la responsabilidad, ofreció disculpas, cesó y encarceló a los jefes y subordinados policiacos que consumaron la acción, se comprometió a reparar todos los daños y a solucionar el problema de inmediato y a fondo.

Antes de tres días el tema no estaba en los medios. A pesar de los muertos.

El otro caso es el de Emilio Gamboa Patrón. Sostiene una conversación procaz y comprometedora políticamente hablando con Kamel Nacif. Kamel, ¡el mismísimo verdugo de Marín!. La graban y circula escandalosamente por todos los medios. Lo pillan en una estupidez monumental.

Al día siguiente sale en todos los medios. Asume culpas, errores, torpezas. Se disculpa. Corrige, enmienda sus actos. Al menos los derivados de es gravísimo resbalón.

Al tercer día el asunto no estaba en la escena.

¿Qué hubo en común en estos casos?

No magia, no teorías, no milagros, no evasión. Es simple: voluntad política, carácter, decisiones, operadores. Y un verbo omnipresente: escuchar.

Todo esto, claro, pasando por la aduana imprescindible de la COMUNICACIÓN.

Como se puede observar con una somera revisión retrospectiva, un problema de tal envergadura es concomitante al ejercicio del poder. Con distintos escenarios y consecuencias está en la historia de los gobernantes de todos los niveles y latitudes. En todos los tiempos.

¿Qué se requiere? Lo que apunta el sentido común y la cabeza fría (Melquiades dixit, Melquiades repetixit…). La herramienta de la política sustentada en información real, verídica, creíble. ¡ Ojo: esto no tiene sustituto..!

Analizar objetivamente la naturaleza del conflicto. Diseccionar los papeles de los protagonistas. Asumir la parte propia. Tomar una decisión. Y actuar en consecuencia.

Parece fácil. Lo es.  Pero el escuchar y la voluntad política son fundamentales, la piedra de toque.

La primera consecuencia grave, letal, si no se actúa con base en las experiencias, es que cada día que pasa el problema crece.

Ejemplifico con lo que sucede con la masa de una panadería: la levadura la dilata, crece, crece, crece.

O lo que ocurre con una deuda bancaria: el interés de cada día la vuelve inmanejable, asfixiante, atentatoria para la tranquilidad, para la vida misma.

La política se nutre de la historia, pero exige respuestas apelando al talento y a la oportunidad. Sin estos dos ingredientes, después ya nada será igual.

¿La experiencia cobra? Claro que cobra, por supuesto que cobra.

¿Cuál es la moneda de uso en estos casos, como parte de los cánones de actuación?

Elemental: Renuncias, cabezas. La guillotina, mortífero  artefacto para cercenar testas, sirve en estos casos para no ahogarse, y también como escalera de escape.

Pero esto es sólo una parte.

La oportunidad de una crisis puede ser, repito, puede ser, una puerta de insospechadas dimensiones. Si se tiene voluntad política. O voluntad a secas.

Para cambiar, para rectificar.

Crisis, por cierto, en su acepción más antigua, nos dice Moliner, es “mutación grave que sobreviene en una enfermedad PARA MEJORÍA, O EMPEORAMIENTO…”

Pero también, nos dice el diccionario: “facultad PARA JUZGAR…DISTINGUIR”.

xgt49@yahoo.com.mx

 

Vistas: 1593
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs