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OPINIÓN

Don Máximo y el juego presidencial…

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Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Jueves, Abril 24, 2014

Mucho se ha publicado sobre un presunto acuerdo entre don Máximo y Peña Nieto, sobre todo en función de 2015 y el proyecto presidencial del poblano. Sin embargo, los mensajes del Presidente son muy claros y se sabe que tiró línea en el sentido de no dejar que don Máximo llegue a Los Pinos. Lo demás, cualquier asunto del PRI en cada entidad, se supeditará a lo anterior. La relación entre ambos se ha deteriorado y una simple cronología de hechos lo ilustra. En contraste, el trato de Peña Nieto con alguien como Guillermo Padrés es amistoso. Claro: el gobernador de Sonora no quiere ser presidente. Como dijo Cantinflas: “ahí está el detalle”. Ya decía yo…

No hay ningún acuerdo y el mexiquense pretende “servirse con la cuchara grande” sin pedirle permiso a nadie, empezando por 2015. La idea no es ganar tal o cual elección local o intermedia, sino descarrilar a don Máximo precisamente mediante esos triunfos previos a 2018. El trato aterciopelado entre las instancias federales y estatales es sólo para la foto, pero prevalece la rispidez y si no, vean ustedes la andanada del TEPJF…

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“Nomás contigo…”

Tan no existe acuerdo alguno y tan lo sabe don Máximo que se abocó a buscar una base sólida para tener con qué negociar frente a Peña Nieto. Por eso se casó con los planes reeleccionistas de Madero. La confrontación con el Yunque reveló que no tiene todas las “canicas” y ahora necesita demostrar que él es quien manda en el partido. Por eso tenía que abrirse a un entendimiento con un sector del Yunque, buscando no perder…

La intención con Madero es mandar un mensaje al Presidente: “en mi casa mando yo y para cualquier asunto, favor de remitirse conmigo”. Por eso es vital para él la reelección de don Gustavo, cuando pudo haber sido de otra manera. Privilegió el objetivo de negociar su plan A, B o C, sin sopesar correctamente el medio a usar…

Revisando el escenario, se tiene la impresión de que los asesores de don Máximo y sus operadores menospreciaron la capacidad de los estrategas del Presidente porque la opción maderista se ha convertido en una trampa para el de Puebla y no me refiero a que no levanta en el ánimo panista…

“Los planes del Presidente…”

Lo que se escucha en el entorno de Peña Nieto también apunta a que están muy lejos de un entendimiento, pero eso no es todo. Tal parece que el Presidente cuenta con un plan para impedir que don Máximo logre su cometido y resultaba indispensable que el poblano comprase la reelección de Madero…

Los consejeros del mexiquense sabían que don Máximo se decantaría por Madero por varias razones: contar con una plataforma de negociación con Peña Nieto, afianzar mejor su candidatura para 2018 y controlar la mini-gubernatura y la sexenal. Estando Manzanilla del otro lado con Cordero y Oliva, menos aceptaría otra posibilidad. En pocas palabras, no se iba a necesitar mucho esfuerzo para llegar a ese resultado…

Aquí se encuadra todo lo publicado por parte de analistas y columnistas identificados con la línea presidencial, para fortalecer la idea de que Madero tenía el control de casi toda la estructura y que la reelección sería una especie de día de campo. Todo con tal de asegurar que esa fuese la decisión de don Máximo y lo lograron…

Pero, ¿por qué tanto empeño en el asunto? ¿Qué intereses podrían existir de por medio? Es importante observar que las plumas del Presidente posicionaron la idea de que la permanencia de Madero era señal de que sí había un acuerdo entre el mexiquense y el poblano, con la clara intención de erosionar la confianza del panismo en el último, y los medios identificados con don Máximo fueron en la misma dirección. Hasta en el búnker de CorderOliva lo asumieron como tal…

Lo anterior dejaba pendiente el verdadero problema presidencial: un triunfo de Madero no estropearía los planes del de Puebla. Al contrario, saldría muy fortalecido. ¿Entonces a qué juega Peña Nieto? Al Presidente le resulta irrelevante quién gane la interna panista porque, al margen de lo anterior, en su plan estratégico considera que ya ganó…

De ganar la fórmula CorderOliva, por propia lógica tronaría la mayor parte del proyecto de don Máximo, incluyendo presidencia y gubernatura. De un lado Peña Nieto estaría en condiciones de que su partido continúe en Los Pinos y los adversarios del poblano le arrebatarían el gobierno local. Pero de ser Madero el ganador, don Máximo también perdería frente al Presidente…

“Se quedaron sin candidato…”

Excepto una, la encuestadora de Madero, el resto dice que no ha logrado levantar el vuelo y a estas alturas parece que no lo hará. Los partidarios de Madero se quedaron sin candidato. Para quien lo dude, le pido revise la experiencia de otras campañas y verá que si el aspirante no muestra fuerza en cierto momento, ya no lo hará. Madero no viene de menos a más. Arrancó abajo y sigue ahí. Esto no significa que va a perder necesariamente, sino que su gente tiene por delante la penosa tarea de intentar ganar sin candidato porque ya se les quedó tirado a medio camino. Eso dicen las encuestas…

El resultado dependerá de quién mueva mejor sus redes el día “D” y a los maderistas les urge que los panistas no salgan a votar. ¿Se imaginan? Hágame Usted favor…

“Una salida para don Máximo…”

A don Máximo ya no le conviene que gane Madero, pero quizá no se ha dado cuenta. En el círculo presidencial se comenta que le preparan una tunda en tres tiempos: ayudar a que la interna panista desemboque en una ruptura (2014), para lo cual “aparecerán” pruebas sobre el manejo de la estructura de votantes (gobernadores del PRI meten las manos sin perder de vista a los operadores de don Máximo, para tener los documentos y filtrarlos); asimismo, quieren un final de sexenio con inconformes rebelándose desde distintos ámbitos en Puebla (2015-2016), protegidos por Peña Nieto, y luego sentar a Madero y a Villarreal frente a dos gruesos expedientes para que entren en razón y descobijen al poblano, que para entonces no sería gobernador (2017-2018). No sé qué tan cierto sea, pero dicen que ya escogieron a los “inconformes” y los casos a detonar. Por eso era indispensable para el Presidente que don Máximo apostará por Madero…

Si las encuestas que vienen confirmasen a CorderOliva a la cabeza, Madero estaría liquidado. Sólo de mala manera lo podrían imponer y con el riesgo de una fractura, más lo arriba mencionado. Pero la estrategia del Presidente tiene una falla…

Don Máximo debe valorar seriamente la posibilidad de llegar a un acuerdo con Cordero y Oliva para cuadrar con las encuestas, sintonizarse con el ánimo de los panistas y salvar su proyecto presidencial. Un pacto como ése anularía la estrategia de Peña Nieto y evitaría la derrota total, así como la tunda que le tienen preparada y el fracaso de Madero no sería un descalabro para él. A don Máximo le recuerdo que Maquiavelo dice que, en ocasiones, hay que atreverse a hacer lo que tu adversario cree que no vas a hacer. Sus verdaderos enemigos no esperan un pacto de tal naturaleza, pero lo tienen contemplado. Llegado el caso, van a montar una estrategia de persuasión para convencerlo de que puede resolver lo local sin negociar ni ceder nada ante los demás…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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