A PHP Error was encountered

Severity: Warning

Message: strip_tags() expects parameter 1 to be string, array given

Filename: views/seo_nota_opinion.php

Line Number: 45

Backtrace:

File: /mnt/volume_nyc3_01/html/api/application/views/seo_nota_opinion.php
Line: 45
Function: strip_tags

File: /mnt/volume_nyc3_01/html/api/application/controllers/Welcome.php
Line: 1246
Function: view

File: /mnt/volume_nyc3_01/html/api/index.php
Line: 315
Function: require_once

10% | Alejandra Fonseca

Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

10%

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Jueves, Febrero 20, 2014

Es un mago de los negocios. Donde apenas se insinúa una oportunidad de tener una ganancia, la percibe, la toma y triunfa. Genial. Es mi amigo y además soy amigo de su familia, y en la actualidad somos socios.

El ‘puberto’ de 12 años estudia y a la vez hace sus ‘negocitos’. En una ocasión me preguntó: “Oye Ale, ¿está mal que compre barato y venda al precio que está? ¡Hay quien dice que estoy tranzando!” Le respondí que a eso se le llamaba hacer negocios, y que todos quienes los hacemos buscamos tener una ganancia. Que no es común que un chavo de 12 años sea tan abusado para ver las oportunidades de negocios y que obtenga ganancias, pero que eso no es tranzar.

Más artículos del autor

Su madre es divorciada y es una mujer que se parte el lomo para sostener a su familia. Es decir, él no viene de una familia que por tradición se hable de negocios, costo-beneficio, pérdida-ganancia, oferta-demanda en su casa, por lo que es más sorprendente aún que él sea tan abusado para el dinero. También tengo que decir entiende muy bien el mercado, a pesar de que cuando menciono la palabra ‘mercado’, dice que es donde su mamá va a comprar frutas y verduras, donde están las marchantas.

Hace unos días me llamó para pedirme un favor: que fuera a una tienda a cambiar un juguete por otros pequeños del mismo valor y después que lo acompañara los recién adquiridos a donde ya los tenía vendidos. El problema era que sólo un adulto podía ir a la tienda y su mamá andaba pedaleándole al bolillo. Acepté de buena gana y fielmente seguí sus instrucciones.

Había que contar una historia en la devolución del artículo porque no había ticket de compra y ahí fue donde pensó en mí: “¡Tú eres la mejor para contar historias y que te las crean!”

Total que fuimos y en mi papel de tía compungida y apurada, conté al gerente una historia, y éste, con gran compasión, aceptó cambiarnos el juguete y elegimos otros que en total dieran el mismo precio.

Al salir de la tienda, le entregué la mercancía y le dije: “Ya estuvo, ahora dame mi parte”, considerando una nieve de premio, pero él, sin chistar, aseveró con gran emoción, profesionalismo y asertividad: “Te doy el 10%”.

Reí de muy buena gana. Nadie le gana a este cabrón. Es asombroso. Respondí en el mismo tono de trato hecho: “¡Va!” y nos encaminamos al lugar donde se encontraba la persona a quien tenía ya vendidos los juguetitos. Saliendo, sacó un billete de cien pesos, y me dijo muy seguro de sí: “Confórmate con eso. Me estoy pasando. Yo invertí en el primer juguete. De las ganancias, el 10%”.

Después fuimos por una nieve que él, espléndido, disparó. En la plática, sentados en una banquita de un parque, entre lengüeteo y lengüeteo, le dije: “Estos cien pesos los voy a guardar en mi cajita de la suerte. Son los más importantes de mi vida, ¡mi 10%!”

alefonse@hotmail.com

Vistas: 1923
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs