De alguna manera los mexicanos estamos inmersos en un escenario cuyo desenlace no termina de ocurrir. Me refiero al que derivó de la polémica que en su momento sostuvieron los partidarios de Hobbes y John Locke. Todo gobierno se enfrenta tarde o temprano a la necesidad de sostener un determinado marco de seguridad y una serie de garantías. En la recta final del sexenio de Felipe Calderón se sumó otro aspecto al aprobarse la reforma relativa a los derechos humanos, lo que marcó la superación de la era lockeana en la teoría política y el derecho. Los debates entre los que estaban a favor de Hobbes y los simpatizantes de Locke afectó, primero, a casi toda Europa y luego, al resto del mundo…
Ya hemos visto cómo en nuestro país, bajo la bandera de conquistas laborales, grupos de maestros y extremistas ácratas y libertarios pueden poner en jaque a la Capital y a los que tienen necesidad de usar las carreteras de México. En ambos casos, han pasado por encima de los derechos y garantías del resto de los ciudadanos, ante una autoridad en el DF que o no quiere o no puede cumplir con sus responsabilidades y ante un gobierno federal que todavía vive las secuelas emanadas del otrora poderoso sistema político nacional-revolucionario…
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Hobbes creía que el ejercicio del poder estaba vinculado con la capacidad del soberano para provocar y manipular los temores de la sociedad que, ante la idea de al menos lograr un pequeño marco de seguridad, podría ser capaz de entregar su libertad. Locke discrepaba de lo anterior y afirmaba lo más importante era el núcleo de garantías individuales de los ciudadanos, aunque cabe aclarar que el movimiento ilustrado, tanto inglés como francés, no entendían por “ciudadano” lo que mismo que significa para nosotros el día de hoy…
Es verdad que, en caso de peligro, muchas personas serían capaces de renunciar al ejercicio de buena parte de su libertad con tal de gozar del marco de seguridad y ya lo hemos visto en lo que se ha derivado en muchos países luego de los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos. En México, fue claro el manejo de las tesis de Thomas Hobbes en el planteo que se hizo en la Constitución de 1917…
Por el contrario, John Locke pensaba que más bien el gobernante debía temer la reacción de su pueblo y no lograba sostener las garantías individuales porque, entre otras cosas, se quebrantaría el consenso. Lo que olvidó Locke fue que el consenso se puede fracturar por falta de vigencia de dichas garantías, pero también por la ruptura del marco de seguridad…
“La ruptura del consenso…”
Esto es lo que parece estarle sucediendo al gobierno de Peña Nieto y al de Mancera. La percepción ciudadana indica que sienten que la seguridad en el DF se ha deteriorado respecto del punto en que la dejó Marcelo Ebrard. Pero la imagen del gobierno federal igualmente ha sido afectada por las críticas de la ciudadanía y haber optado por hacer en Puebla las reuniones relativas al tema y que don Máximo le haya entrado de frente al tema en la CONAGO, se ha interpretado como señal de debilitamiento por parte del mexiquense. Agregando la apertura a los derechos humanos, se entiende que el sexenio de Peña Nieto tiene un boquete muy grande y hay que ver cómo lo va a resolver porque podría haber consecuencias en para la permanencia en el poder…
Basta ver la amplia difusión que están dando algunos medios de comunicación al aumento de las extorsiones telefónicas y del llamado “secuestro virtual”, para entender todo lo que hay de fondo…
“El Presidente y su Secretario…”
El video difundido esta semana en que se puede ver a Peña Nieto “saltándose” a Osorio Chong para no saludarlo en medio de un evento oficial, mandó una mala señal a la opinión pública. Se puede entender que todos tenemos nuestros malos ratos, pero me parece que alguien debió aconsejar al Presidente porque no es prudente hacer algo así en público porque podría interpretarse que la política interior está a la deriva por el desencuentro entre él y su Secretario. Por el contexto nacional, se trató de algo delicado y si consideramos el internacional, en el cual no cesa la presión por el caso de Enrique Camarena, con mayor razón…
¿Cómo se puede entender lo ocurrido? ¿Están contados los días de Osorio Chong al frente de SEGOB o se trató sólo de una mala postura del Presidente? En mi opinión, si Peña Nieto está a disgusto con su labor, que lo releve o le dé otra oportunidad, pero que evite hacerlo público…
El secuestro y asesinato de un connotado panista dio la ocasión para que Calderón se reposicionase, pero también para que todos recordasen las críticas del mexiquense en 2012, cuando dijo que tenía mejores ideas para resolver la lucha contra la delincuencia organizada, pero la tan anunciada estrategia brilla por su ausencia y lo que es peor: sin resultados claros hasta el momento…
“El criterio de la justicia…”
No sé ustedes, pero a mí no me queda claro el criterio de justicia del proyecto en materia hacendaria, pues los legisladores afirman que protege tanto a los que menos tienen como a la clase media, enfatizando que pagarán los que más tienen y más ganan. Como ya lo han dicho los expertos desde hace algunos años, lo que deben hacer nuestras autoridades es ampliar la base fiscal, pero las declaraciones de unos y otros van en una dirección distinta. Mientras no se demuestre lo contrario, pareciera que no se busca ampliar la base fiscal sino la carga impositiva. En tanto no constituyan actos ilegales, no se puede considerar como negativo y mucho menos como delito el tener o ganar más que otros…
De otro modo, el mensaje es directo: el gobierno necesita dinero y es lo único que parece importar, por encima del criterio de justicia y prudencia…
“El consenso y el poder…”
Todo lo anterior revela que la lucha por el poder se desarrolla en tres planos: el marco de seguridad, que implica seguridad pública, pero también la propia en materia jurídica y política; las garantías, sobre todo las relacionadas con el ejercicio de las libertades, sobresaliendo la participación política de la mujer; y la vigencia de los derechos humanos, cuyo aspecto toral es el respeto a la vida humana, pues sería vano hablar de derechos si no se garantiza la vida de las persona en cualquiera de sus etapas…
Si se preguntase a cualquiera sobre lo que piensa en torno al proyecto del Partido Nazi, todos expresarían su rechazo. Pero como lo han demostrado los especialistas, en 1945 perdieron la guerra pero por desgracia parecen haber ganado la batalla cultural. Fueron ellos los que plantearon establecer como estrategia de gobierno el aborto, la eutanasia y la eugenesia. Hoy el mundo parece estar plagado de seguidores hitlerianos de la era global, sobre todo en las autonombradas “corrientes progresistas” que de tiempo en tiempo vuelven a tomar la bandera de los nazis para exigir el “derecho de vida y muerte” sobre todos, empezando por los más inocentes e indefensos…
Las reformas se insertan en la seguridad, las garantías y los derechos humanos que forman el escenario de la actual lucha por el poder y el consenso en México…
Hasta entonces…
Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com