A propósito del Día mundial de la Población que se celebra el 11 de julio, el origen de esta “celebración” se debe a que ese día pero del año 1987 el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) anunciaba que la población total era de 5000 millones de personas en el mundo.
El entrecomillado de la palabra “celebración” obedece a algunas consideraciones que quiero hacer notar a continuación.
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La cifra la población mundial para el año de 1800 era de aproximadamente mil millones de personas, en 1930 era de 2 mil millones. En 130 años se duplicó la población mundial. Al día de hoy, se podría estimar que la población mundial es de “poco” más de 7 mil millones de habitantes, es decir, en menos de 90 años la población mundial se ha casi cuadruplicado.
http://sp.rian.ru/infografia/20111004/150929201.html
La vida siempre será digna de celebración, pero la calidad de vida de la población se vuelve cada vez más difícil de conseguir, toda vez que; por un lado, la función del Estado es más compleja y requiere de más recursos para cubrir las necesidades básicas y por otro lado, existen cada vez más competidores luchando por los satisfactores que se vuelven, por consecuencia, más escasos y difíciles de obtener. El desmedido y descontrolado crecimiento de la población tiene implicaciones que se traducen en mayúsculos esfuerzos y desafíos por parte de los gobiernos de los países y la escasez del recurso satisfactor.
Un tema en lo particular muy relevante a considerar en el tema de la población, es que a nivel mundial podemos saber cuántos somos, pero no necesariamente quiénes somos. Situación que se refleja por la falta de registros de población en el mundo.
Hoy en día, para los gobiernos del mundo, resulta sumamente importante contar con un registro de su población de forma cierta y precisa, para que los esfuerzos, acciones y políticas gubernamentales puedan ser eficaces y cuantificados. La eficacia de los gobiernos puede y debe ser medida en atención a la cobertura de registro de su población, lo cual implica saber con precisión el volumen de la misma.
Pero a medida que tengamos, además de la cantidad o número de población, la certeza de la identidad legal de las personas, estas últimas estarán en posibilidad de oponer sus derechos frente a terceros o frente al propio Estado. Una persona que no tiene nombre, apellido o nacionalidad, no tiene la posibilidad legal de reclamar sus derechos.
La trascendencia del derecho humano de la identidad de las personas, se traduce actualmente en la obligación del Estado de contar con un mecanismo apropiado que asegure el registro de toda su población. Los gobiernos más avanzados del mundo focalizan sus esfuerzos con base al gran conocimiento que tienen sobre su población. Conocer e identificar a la población beneficia y facilita la gestión pública. El registro de población ha dejado de ser un sub-indicador para convertirse en el principal indicador de las políticas públicas, comenzando por garantizar los derechos humanos.
En la actualidad los gobiernos enfrentan el enorme y muy importante reto de contar con todos los procesos y mecanismos necesarios para facilitar y garantizar el registro de su población.
El registro de población a nivel mundial lo realizan una amplia gama de sectores del gobierno, como los son salud, hacienda, justicia, educación, del interior (o gobernación), inclusive el electoral. Pero sin importar el sector de gobierno que albergue el registro de población, lo que resulta primordial es contar con él.
A medida que un gobierno bien estructurado tenga certeza sobre su población podrá implementar políticas públicas y acciones de gobierno eficaz que justifiquen la acción estadual, por ejemplo, si la autoridad fiscal posee y administra la base de datos de la población, tiene cautivo la rendición de impuestos, pero si se concentra en una autoridad coordinadora y central (del interior), será espina dorsal para la gestión de las acciones de gobierno en toda su amplitud.
En resumen, celebremos los miles de millones de habitantes que tiene el mundo pero no perdamos de vista que es importante saber cuántos y quiénes somos, y esto sólo se logra mediante el registro de la población, y a medida que los Estados faciliten el mecanismo para realizarlo, mejor cumplirá ésta y muchas otras obligaciones que redituarán en una mejor gestión administrativa y al final en una mejor calidad de vida de la población.
http://www.un.org/es/events/populationday/