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La escenografía con alimentos y objetos en miniatura distingue el trabajo anual del 12 de diciembre en el templo del municipio
Fotógrafo de Atlixco retrata Lupitas y Juan Dieguitos desde hace 40 años
Foto: Angelina Bueno
El fotógrafo Guillermo Romero Galindo comenzó a retratar a niñas y niños vestidos en honor a la Virgen de Guadalupe en 1980; actualmente suma 45 años realizando esta labor.
Señaló que la participación de los pobladores ha disminuido, pues cada vez son menos las familias que visten a sus hijos y solicitan una fotografía conmemorativa.
Esta baja en la afluencia inició durante la contingencia por covid-19 y, aunque la actividad se ha recuperado, actualmente enfrenta la competencia de los dispositivos móviles.
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Otra causa es que los habitantes de las comunidades cercanas ya no se trasladan a Atlixco, ya que realizan sus festividades en las capillas locales.
En años anteriores, vecinos de diversas localidades acudían a la misa en San Agustín, entonces único templo donde se realizaba la conmemoración del 12 de diciembre.
“El proyecto comenzó en 1979 con fotógrafos mayores, y en 1980 nos incorporamos mi hermano y yo como Fotografía Galindo. Antes solo colocaban una imagen de la virgen, no un escenario completo”, relató.
Indicó que la idea de instalar una escenografía en miniatura fue de su madre, con la finalidad de diferenciar su trabajo de otros fotógrafos ubicados en el atrio del templo de Santa Cecilia.
“Empezamos a colocar productos naturales y una imagen de la virgen vestida con traje de tela. Después añadimos el Popocatépetl durante la explosión”, explicó.
Este escenario, que ya ha sido replicado por otros fotógrafos, representa para Guillermo un gasto superior a los dos mil pesos.
“Solo en pascuas gasté más de 950 pesos, y comprar la fruta y verdura en pequeño implica ir al mercado un día antes, al menos mil 500 pesos. Hay que preparar el mole. Todo es real”, comentó.

Antes de la pandemia, las familias solían pedir entre ocho y diez fotografías; ahora, la mayoría opta por la promoción de dos imágenes.
En este año, una foto cuesta 60 pesos o dos por 100 pesos. Durante las festividades, más de cien niños y niñas son fotografiados.
“La competencia con el celular es considerable. Muchas personas piden tomar su propia foto y les digo que primero realicen su compra, porque la inversión es alta. Después les permito tomar las suyas”, señaló.
La entrega de las imágenes impresas continúa realizándose de la misma manera: el 13 de diciembre a las nueve de la mañana en el atrio de la iglesia de San Agustín.
Finalmente, Romero pidió mantener la práctica de acudir con niñas y niños vestidos para la fecha, con el propósito de preservar esta tradición vinculada a la celebración de la Virgen de Guadalupe. (BH)