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La socialité testifica en juicio por el asalto de 2016 durante la Semana de la Moda
Kim Kardashian viaja a París para declarar en juicio por robo
Foto: X @KimKardashian
Kim Kardashian viaja a París para declarar en el juicio por el robo de joyas que sufrió el 3 de octubre de 2016, cuando un grupo armado irrumpió en su residencia de lujo durante la Semana de la Moda.
La audiencia judicial se celebrará del 28 de abril al 23 de mayo y evaluará las pruebas del asalto en el que le sustrajeron objetos valuados en más de 9 millones de dólares.
Michael Rhodes, abogado de la empresaria, confirmó que comparecerá el 13 de mayo ante el tribunal francés. “Kim tiene profundo respeto por el sistema judicial”, expresó. Su testimonio busca aportar elementos clave para esclarecer los hechos ocurridos hace casi nueve años, cuando fue amenazada con armas de fuego y encerrada en el baño de su suite.
El robo incluyó joyas como el anillo de compromiso de cuatro millones de dólares que le regaló Kanye West. Según las autoridades, los atacantes siguieron de cerca sus movimientos y lograron ingresar al inmueble disfrazados de policías. La investigación determinó que el grupo actuó con conocimiento previo y una coordinación precisa.
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Aunque la policía francesa detuvo a varios implicados poco después del crimen, el juicio representa el cierre formal del caso. Para Kardashian, volver a París implica revivir un episodio que afectó su vida personal y su presencia mediática. Tras el asalto, redujo su actividad en redes sociales y reforzó su equipo de seguridad.
Los jueces también revisarán las condiciones del edificio donde ocurrió el robo. Testimonios de empleados y vecinos detallarán cómo los ladrones accedieron sin ser detectados en una zona residencial con vigilancia privada. El caso podría influir en normativas sobre seguridad en alojamientos para celebridades.
Especialistas en justicia penal consideran que el juicio podría establecer precedentes en crímenes que combinan violencia, tecnología y figuras públicas. El robo a Kim Kardashian se convirtió en un caso de estudio sobre exposición digital y vulnerabilidad en la industria del entretenimiento. (LV)