James Alison es un teólogo y sacerdote católico que se ha dado a conocer en el mundo por la primera autoridad dentro de la iglesia católica en declararse públicamente homosexual, de tal forma que, desde su instancia busca reconocer los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+.

Nació en 1959, en Londres, Inglaterra, en el seno de una familia evangélica conservadora de clase media. Sin embargo, al cumplir 18 años, cambió su religión del cristianismo evangélico al catolicismo.

Así, comenzó a estudiar teología en la Universidad de Oxford, donde también se instruyó dentro de la orden de los frailes dominicos, por lo que perteneció a esta congregación a lo largo de varios años.

De acuerdo con una entrevista que realizó para el youtuber smdani, en algún momento de su vida, le llegó una misiva escrita en latín señalando su destitución de la orden, ello luego de que saliera a la luz que predicaba misas para miembros del colectivo LGBTTTIQ+.

Esta situación lo dejó trastornado, ya que, según los estatutos de la iglesia, tal hecho no representa una falta grave que sea motivo de expulsión; por lo que habló con su maestro religioso, quien le ayudó a solucionar el problema.

Así, James Alison cuenta que, tiempo después recibió una llamada telefónica del Papa Francisco, donde le regresaba los permisos para continuar predicando la palabra de Dios: “Mira yo quiero que tú camines con plena libertad interior, siguiendo el camino de Jesús y te doy el poder de las llaves, ¿me entiendes?, te doy el poder de las llaves”, fueron las palabras que el Papa le dijo a Alison.

Sin embargo, detalla que, aunque le regresó los permisos para seguir realizando su labor como sacerdote, no lo incluyó dentro de ninguna orden, lo cual lo ha dejado a la deriva y con la libertad de regirse bajo sus propios parámetros: “me dio alas para volar, pero tampoco me indicó en árbol debería posar”, menciona James.

Respecto a la homosexual, afirma que es una condición natural y que como sacerdotes deben sincerarse ante sus fieles, ya que ellos forman parte del camino de la verdad: “Homosexuales dentro de la iglesia somos muchísimos, lo que hace la diferencia es la búsqueda de la honestidad, no la homosexualidad”, aclara.

Finalmente, James Alison menciona que uno de los grandes retos de la iglesia católica es cambiar el pensamiento que se tiene frente a la comunidad homosexual:

“La cuestión ha sido ha sido cómo mantener vivo el evangelio, pero pudiendo hablar en primera persona, como persona gay. Si algo ha sido mi sueño es eso, porque es un trabajo de conciencia, cuando las personas se dan cuenta de que ser gay no es señal de ser heterodefectuoso”.