El marchista mexicano Horacio Nava ha aprendido a revertir los obstáculos que se le han presentado en la vida para generar oportunidades de crecimiento a nivel personal y profesional, muestra de ello es que con todo y la cardiopatía que sufre, la justa de Tokio 2020 serán sus cuartos Juegos Olímpicos.

Horacio nació con esta enfermedad y tuvo que ser intervenido del corazón en 2005; tras ello y por disposición médica, su vida tuvo que estar ligada al deporte, situación que aprovechó para mejorar en su disciplina y no fue casualidad haberse vuelto tan bueno en ello, más bien lo llama una “diosidencia”.

“Dios hace muchas diosidencias. Mi cardiopatía me hace muy grande el corazón, y con el ejercicio es más. Por mandato médico, toda mi vida tengo que hacer ejercicio, debo mantenerme activo”, señaló el atleta, como recogió el portal Publímetro.

El originario de Chihuahua acudió ya acudió a las justas olímpicas de Pekín 2008Londres 2012 Río de Janeiro 2016, aunque fue en sus primeros Juegos Olímpicos donde firmó la mejor actuación que ha tenido hasta el momento al concluir en el sexto sitio, marca que buscará superar en la próxima justa con la prueba de los 50 kilómetros.

“Vienen unos Juegos Olímpicos muy diferentes, por muchos aspectos que ya sabemos. Será el último con la prueba de 50 kilómetros, eso a mucha gente no nos gusta, porque es toda una historia en México. Nos duele, añadió el atleta de 39 años de edad.

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 arrancarán el 23 de julio, pero será hasta el martes 6 de agosto cuando Horacio Nava entre en acción, por lo que aún tiene tiempo para alistar su participación. Actualmente entrena en Ixtapa, Zihuatanejo, lugar en donde busca esa humedad y clima que seguramente se encontrará Japón.

Finalmente, el cuatro veces medallista en los Juegos Panamericanos reveló que ya tiene la primera dosis de la vacuna contra el Covid-19, por lo que espera recibir la segunda previo a su viaje a Tokio.

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