Legisladores de Juntos Haremos Historia frenaron otra vez la “Ley Agnes” o de identidad de género autopercibida, al evitar que se legislara este martes en el Congreso de Puebla.

Por mayoría de votos de Morena, PT y PES se canceló la sesión plenaria antes de abordar el tema, a pesar de la exigencia de la comunidad trans y el llamado urgente de la CNDH.

Este es el segundo freno a las reformas, ya que por escrito se prometió a activistas que se votarían antes del 15 de febrero, pero esto no ocurrió hasta que intervino la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

La legislación se enlistó en el punto 16 del orden del día y solo se llegó al 8, además de que al iniciar la sesión la mayoría de legisladores se negó a recorrer las reformas al punto 4.

La “Ley Agnes” se volverá a enlistar la próxima semana, pero si no se aborda, podría “congelarse” hasta mayo, pues el 15 de marzo concluye el periodo ordinario de sesiones y el siguiente comienza hasta el 15 de mayo.

Aunque en el día hubo manifestaciones para exigir la legislación, a las 3 de la tarde la presidenta de la Mesa Directiva, Nora Yessica Merino Escamilla (del PES), puso a votación la suspensión de la sesión —como ocurre en todas desde hace más de un año— y se impuso la mayoría.

Solo seis legisladores votaron a favor de continuar: Rocío García Olmedo (del PRI); Estefanía Rodríguez Sandoval (de Morena); Raúl Espinosa Martínez (PAN); Guadalupe Esquitín Lastiri (MC); José Juan Espinosa Torres (PT) y Arturo de Rosas Cuevas (Morena).
Otros 13 legisladores de Morena, PT y PES votaron en contra, mientras que cinco del PAN y PRD se abstuvieron.

El dictamen que se votaría este martes se aprobó el viernes comisiones, entre la alerta de que podría ser inconstitucional, ya que contiene cambios en materia procesal civil que solo puede legislar el Congreso de la Unión.

La CNDH y personas trans exigieron la legislación porque con ella se reconocerán géneros distintos al masculino y femenino; se dará certeza jurídica a las personas que decidan cambiar de género y se garantizarían sus derechos civiles.

Se conoce como "ley Agnes" en memoria de la psicóloga y activista Agnes Torres Hernández, mujer transgénero que impulsó la legislación en Puebla desde la década pasada, antes de ser asesinada en 2012.