A más de un mes de la entrada a vigor de la NOM-501 para el etiquetado que advierta a los consumidores si el contenido del producto es alto en sodio, azúcares o grasas, ya ha provocado pérdidas de hasta 30 por ciento a 65 empresas de la industria manufactura de alimentos y bebidas en Puebla.

“El etiquetado está afectando a muchos, abarrotes, mayonesa, catsup, aderezo, productos empaquetados. Realmente la nueva norma ha afectado a todos los grupos importantes. Al ser tan agresiva, con cinco octágonos de calorías, azúcares, sodio, va afectar hasta en  30 por ciento , dijo Carlos Julián Sosa Spínola.

El empresario, presidente del sector de Alimentos, Bebidas y Agroindustria de Canacintra, detalló que a casi un mes y medio de que se publicó la nueva norma de etiquetado que cataloga con cinco sellos los alimentos, sí han visto afectaciones pues muchos ya tenían un stock y por el etiquetado quedó inservible.

Explicó que debido a la pandemia del Covid-19 y los nuevos empaques, se ha afectado a la industria de alimentos y bebidas. Según las agencias internacionales de mercado, la pérdida en las ventas va de 5 a 30 por ciento para las empresas que tenían más etiquetado y eso se vuelve preocupante pues es un momento muy complicado y las normas tienen un impacto fuerte en sus ventas.

"El 1 de diciembre, por información de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), van a comenzar las multas a las empresas que no cumplan con la nueva norma de etiquetado, a pesar de que en octubre se empezó aplicar esta nueva ley muchos autoservicios empezaron a exigir el etiquetado (y) muchas empresas poblanas tuvieron que hacer el cambio desde agosto y septiembre", señaló.

Indicó que muchas empresas tenían invertidos miles de pesos en etiquetas ya fabricadas y como no hubo prórroga para la implementación de esta ley, tuvieron que rehacerlas manualmente con un gasto bastante alto.

El empresario señaló que la implementación de esta ley se ve como "una de las más rigurosas de América Latina ya que en muchos países europeos se comenzó con tres o cuatro sellos y gradualmente se fue implementando. Y México fue de los pocos países que arrancaron con la mayoría de octágonos y decidieron utilizar palabras más graves, como exceso, en vez de “alto contenido".