Por casos sospechosos de Covid-19, el IMSS ha expedido más de 1.4 millones de incapacidades, hasta el 2 de noviembre, con un costo superior a mil millones de pesos.

De los 20 millones de trabajadores con que cuenta el instituto, las incapacidades representan más de 7 por ciento.

Si comparamos este año con 2017, 2018 y 2019, estamos viendo un incremento de 500 por ciento”, dijo al diario Reforma, Mauricio Hernández, director de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS.

En el 80 por ciento de los casos el diagnóstico clínico es probable Covid-19, pero sólo al 20 por ciento se le aplica prueba PCR.

“Casi 60, 70 por ciento serían positivos a Covid; no se les hace prueba a todos porque tenemos un sistema de vigilancia basado en muestras centinelas”, indicó.

Las incapacidades duran 10 días, en promedio, pero los casos muy complicados pueden ser ausencias laborales de hasta 100 días, indicó. “El ejemplo más claro es un médico que está atendiendo a pacientes Covid-19. Se califica como riesgo de trabajo”, dijo.

El subsidio que se proporciona es de 100 por ciento si se considera riesgo de trabajo o 60 por ciento del salario si se considera como una enfermedad general.

Por otra parte, indicó que el IMSS tiene comunicación con la Secretaría de Trabajo cuando detectan actividad de incapacidades más alta de lo esperado para que ésta visite las empresas y revise si están cumpliendo con los requisitos de la nueva normalidad.