Con la exigencia de “un alto al conteo” y la reiteración de que Estados Unidos es  víctima de un fraude masivo, el presidente Donald Trump acusó a los demócratas, los “grandes medios, los grandes de tecnología y los grandes donantes” de interferir en la elección.

Trump declaró en conferencia de prensa que “no podemos tolerar que nos roben la elección… no podemos permitir que eso ocurra… no permitiremos esa desgracia al país”.

Advirtió que habrá cada vez más litigios y que estas disputas legales podrían escalar hasta la Suprema Corte.

Sin pruebas, acusó fraude en todos los lugares donde cree que no le favorecen las tendencias. “Si contamos el voto legal, yo gano… si se cuentan los votos ilegales, se ve que están intentando robarse la elección”.

Trump proclamó que ganó en Pennsylvania y Georgia donde se siguen contando los votos y donde ni las autoridades estatales ni los medios han ofrecido proyecciones. Si pierde uno de ellos es muy probable que será derrotado en la elección nacional.

Su mensaje estaba tan lleno de datos inexactos que varios de los canales televisivos interrumpieron su transmisión en vivo, explicando que no podían transmitir tanta información incorrecta o engañosa. Durante los últimos días, Twitter y Facebook han tenido que censurar o por lo menos etiquetar como falsos varios de los mensajes del presidente y sus aliados.

Por ahora la estrategia de litigio de Trump no está brindado frutos con los primeros intentos frustrados por jueces. Algunos analistas sugieren que el objetivo de las demandas interpuestas por la campaña de Trump no es ganarlas sino provocar dudas sobre la integridad del proceso electoral y, según uno, “sembrar caos”, según una nota del diario La Jornada.

Por el lado demócrata, la consigna de Joe Biden y sus aliados es sencilla: que se cuente cada voto. Biden ha repetido que son los votos, y no el presidente, los que deciden una elección. Instó a la paciencia y aseguró que el proceso está funcionando.

El conteo sigue; Biden sólo necesita 6 votos más

Georgia y Arizona pueden resolver esta elección pero los márgenes siguen sumamente cerrados esta noche.

En Pennsylvania, donde se esperan resultados este viernes, podría prosperar una querella de Trump que buscaría poner en el limbo los votos electorales.

Nevada, que por ahora se inclina a Biden, es otro estado clave pero está contando votos con lentitud, y no se espera un resultado inmediato .

Por ahora, si Biden gana Arizona y Nevada, también sería triunfador. Georgia en combinación con cualquiera de los otros tres, igual. Biden necesita sólo 17 votos electorales más.

Trump necesita 56 votos electorales más, y por lo tanto necesita una combinación de Pennsylvania, Georgia, Carolina del Norte y uno de los dos del suroeste.

El segundo distrito legislativo de Nebraska -uno de los pocos estados donde no se otorgan todos sus votos electorales al ganador de la mayoría del voto estatal- fue obtenido por Biden, con un voto electoral. Existe la posibilidad, con el margen tan cerrado en el concurso por el Colegio Electoral, que ese voto singular decida la contienda nacional.

Pero con la estrategia de litigio de Trump, la disputa electoral nacional podría alargar hasta por semanas esta contienda.