En nueve años, el río Zahuapan-Atoyac ha visto la misma escena en dos ocasiones: la firma de un convenio entre los gobiernos de Puebla y Tlaxcala para sanearlo sin que este objetivo se haya logrado.

El gobierno federalayuntamientos y las administraciones estatales estuvieron presentes en ambas escenas, pero la contaminación del río persiste. 

Este lunes, los gobernadores de Puebla y TlaxcalaLuis Miguel Barbosa Huerta y Marco Antonio Mena Rodríguez, firmaron un acuerdo para sanear el cauce, que fue respaldado por la administración estatal.

Una escena similar ocurrió en abril de 2011 –hace nueve años–, pero en ese entonces los protagonistas eran Rafael Moreno Valle y Mariano González Zarur, que estaban al frente de los gobiernos de ambos estados.

Acusa Barbosa desvío de recursos

En su participación durante la firma de convenio que se realizó en Casa AguayoMiguel Barbosa reconoció que la situación del río que nace en Tlaxcala con el nombre de Zahuapan y concluye en Puebla como Atoyac, está al borde del colapso por los altos niveles de contaminación.

El mandatario poblano acusó que aunque anteriores gobiernos intentaron sanear el cauce, gestionaron recursos que jamás se aplicaron para tal fin.

“Para muchos gobiernos de Puebla, este sí fue un tema, creo que hasta de estudio, de análisis, pero las soluciones que se dieron fueron afectadas por la corrupción, se gestionaron recursos… para hacer acciones que nunca sirvieron o que solamente no se hicieron”, señaló.

En ese sentido, aseguró que su gobierno realizará un esfuerzo para limpiar el río, por lo que pidió a los ayuntamientos de municipios aledaños su colaboración para clausurar todo tipo de fuentes de contaminación como granjas, industrias, talleres.

Por su parte, el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena, indicó que el saneamiento del río es un asunto de dinero, por lo que aseguró que su administración invertirá en los equipos necesarios para limpiar el cauce. 

En ese sentido, aseguró que habrá coordinación con el gobierno poblano para la clausura de fuentes de contaminación.

“Durante muchos años se ha hablado en los dos estados, Puebla y Tlaxcala, sobre el problema del río y se han tomado medidas conducentes, sin embargo, con el paso del tiempo se volvió un lugar común”, reconoció.

El convenio fue firmado también por María Luisa Alboressecretaria de Medioambiente y Recursos Naturales, así como por Blanca Jiménez CisnerosDirectora General de la Comisión Nacional del Agua y por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.

Ya había un convenio

En abril de 2011 ocurrió una escena similar, los entonces gobernadores de Puebla y Tlaxcala, Rafael Moreno Valle y Mariano González Zarur, también firmaron un acuerdo para sanear el río. 

“Del tamaño de este reto es la determinación del gobierno para lograr este objetivo común, fundamental para atender este problema del agua. Estamos avanzando en la construcción de un estado diferente”, dijo el entonces mandatario poblano. 

Por su parte, el gobernador tlaxcalteca señaló que “así como Puebla y Tlaxcala comparten problemas comunes, también tienen propósitos comunes”.

Sigue pendiente recomendación de la CNDH

En esa ocasión, el entonces director de la Conagua José Luis Luege Tamargo señaló que destacó la rehabilitación y ampliación de cuatro macro Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR’s) de la Ciudad de Puebla, con una inversión de mil 185 millones de pesos.

Pese a ello, en 2017 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación, por la alta contaminación del cauce, la cual no ha sido atendida.