Morenistas reprobaron los señalamientos y reproches que el gobernador Miguel Barbosa Huerta lanzó contra el partido, por supuestamente no apoyarlo en campaña ni en su gobierno.

De cara a las elecciones de 2021, vieron un intento del mandatario por desmarcarse de Morena a pesar de que lo impulsó como candidato en dos elecciones continuas.

El exdirigente estatal Mario Bracamonte González denunció que la militancia se sintió agraviada por los recientes dichos del gobernador, respecto a que Morena “no participa en campañas” y que por eso él “no hizo campaña” con los morenistas.

En entrevista recriminó que las inconformidades se señalen en los medios de comunicación en lugar de cara a cara, con los militantes.

“Creo que hay que hacer autocrítica, tampoco es correcto señalar responsables y repartir culpas. El partido también podría hacer públicos los reclamos contra sus gobiernos, pero no lo hace porque no está bien”, sentenció.

Sobre la afirmación del mandatario respecto a que Morena se encuentra en la “marginalidad” política y que perdió la oportunidad de consolidarse como partido en el poder, el exdelegado nacional dijo coincidir solo parcialmente.

Reconoció que los grupos al interior de Morena “no supieron ponerse de acuerdo a tiempo” para renovar sus órganos de dirección, pero enfatizó que no todo es culpa de la falta de consensos.

La “juventud” del partido, la conversión de un movimiento social a una fuerza política y el arribo al poder de una nueva generación de políticos fueron otros de los aspectos que consideró que han impedido la consolidación.

Reprochan exclusión Morena  

El excandidato a la gubernatura, Abraham Quiroz Palacios, consideró incongruentes los reclamos de Barbosa Huerta hacia Morena, pues señaló que en el gobierno del estado ni hay morenistas, sino gente “del viejo régimen”.

En entrevista por separado reprochó que el exsenador arropó desde el principio de su gestión a priistas, panistas, perredistas y gente de otros estados, en lugar de morenistas.

Recordó que los auténticos morenistas en el gobierno solo son Abelardo Cuéllar Delgado y Leonor Vargas Gallegos, secretario de Trabajo y directora del DIF, respectivamente, pero dijo no saber de más militantes en cargos importantes.

Por ello aseveró que Barbosa Huerta ni siquiera puede asumirse como un gobernante de “la cuarta transformación”, pues incluso ha actuado de forma contraria a los principios del partido.

El alza y creación de impuestos, la continuidad de las fotomultas, el reemplacamiento y sus polémicas frases sobre el Covid-19 son algo de lo que consideró que no representa a Morena.

Dichos inoportunos

El secretario General de Morena, Édgar Garmendia de los Santos, señaló que los dichos de Barbosa Huerta “no fueron los más oportunos”, pero aseguró que el partido los respeta.

En entrevista remarcó que el partido no entrará en conflicto con el mandatario y descartó que la militancia se haya sentido ofendida por las declaraciones.

Sostuvo que en Morena hay apertura para disentir y se respetan las inconformidades de todos los liderazgos, pues con ellos se conocen los aspectos que hay que corregir o mejorar. 

Críticas fortalecen

El diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo vio positivas las críticas de Barbosa Huerta, pues aseveró que “fortalecen” al partido.

En entrevista por separado refirió que “la nueva izquierda” tiene la característica de debatir públicamente sin que esto represente una ruptura entre Morena y sus gobiernos.

El legislador del distrito 6 de Puebla capital coincidió en que el partido no ha podido institucionalizarse por la falta de dirigentes y consejeros, además de las disputas de poder.

Aún así se dijo seguro de que los morenistas podrán unificarse tras la designación de la presidencia y la Secretaría General, con lo cual llegará fortalecido a la elección de 2021.