El gobernador Miguel Barbosa Huerta podría replicar en 2021 prácticas del exgobernador Rafael Moreno Valle, como el clientelismo electoral, la compra de votos, la colonización de partidos políticos de oposición y el control de los órganos electorales.

Así lo advirtieron en el debate “Dinero ilegal y elecciones en Puebla”, el exdiputado federal priísta y operador electoral José Alarcón Hernández; el diputado local del PT, José Juan Espinosa Torres y el representante del PAN en el INE y el IEE, Luis Olmos Pineda.

Los tres coincidieron en que cada gobernador, sin importar su partido, se asume como el gran elector para controlar y definir a su favor los comicios, aunque el secretario nacional de Derechos Humanos de Morena, Carlos Figueroa Ibarra, rechazó que esto ocurra con el actual mandatario.

Alarcón Hernández descartó que el cambio de régimen extinga las viejas prácticas, por el contrario, auguró que continuarán porque los gobiernos morenistas buscan extender el principal problema de la democracia: el clientelismo electoral.

En su participación enfatizó que la compra de votos y la movilización de votantes persisten porque existe la pobreza y la desigualdad, fenómenos sociales que ningún gobierno ha pretendido combatir de fondo.

Con una postura radical y catastrófica aseguró que estos problemas no desaparecerán, porque sostienen a las “maquinarias electorales” que existen en México desde el porfiriato, mismas que han perfeccionado su operación para perpetuarse por otros cien años más.

Exigen a Barbosa no alterar elección

Olmos Pineda coincidió en que Morena aprovecha la pobreza para el clientelismo y acusó que Barbosa Huerta ya puso en práctica el clientelismo con miras a 2021, mediante la entrega de despensas en opacidad.

Desde ahora exigió al mandatario “sacar las manos” del proceso electoral, pues denunció que desde Casa Aguayo se apuntala a personajes afines para ser candidatos, ya que son precisamente quienes entregan las despensas del gobierno y aprovechan para promoverse.

El también exsíndico del ayuntamiento de Puebla rechazó la teoría de que la desigualdad permanezca otro siglo y enfatizó que la tarea de partidos, gobiernos y ciudadanía es precisamente abatir la brecha social que facilita la compra de votos.

Ven clientelismo de Barbosa 

Espinosa Torres se sumó al señalamiento de que Barbosa Huerta replica el clientelismo del pasado con la entrega de despensas, pero también acusó que diputados locales afines entregan tinacos de agua, igual que en el gobierno de Moreno Valle.

El exalcalde de San Pedro Cholula también advirtió intenciones del gobernador de “colonizar” los partidos políticos, tanto Morena, como los de oposición y los pequeños, igual que en el morenovallismo.

Si esto ocurre, anticipó que se repetirá la imposición de candidatos y sometimiento de las fuerzas políticos como en las administraciones panistas, además del control del Instituto Electoral del Estado (IEE) y el Tribunal Electoral del Estado (TEEP) mediante la colocación de personajes afines al mandatario.

Descartan otro morenovallismo

Figueroa Ibarra descartó que Barbosa Huerta pueda replicar en Puebla las prácticas de Moreno Valle, aunque precisó que su afirmación no la hacía “por defender” al gobernador, sino porque las condiciones políticas son distintas.

Recordó que los delitos electorales ahora son delitos graves y ameritan prisión preventiva; destacó que el gobierno federal tiene vigilancia permanente sobre los estados y hay cero tolerancia a los actos de corrupción.

A eso sumó que Morena es un movimiento, no un partido de estructura, entonces rechazó que una sola persona pueda imponer su voluntad como Moreno Valle lo hizo en el PAN.

La colonización de partidos la atribuyó a pactos y cotos de poder, entre gobernantes que ofrecían cargos públicos o hacían negocios a cambio del control político de un partido, algo que descartó en los gobiernos de Morena.