Un joven de 22 años de edad, estudiante de la carrera de Comercio en una universidad de Puebla, se debate entre la vida y la muerte, luego de que el pasado 7 de julio fuera baleado por un grupo de policías en el malecón de Coatzacoalcos, Veracruz.

De acuerdo con medios locales, se trata de quien fue identificado bajo las siglas J.M.B., quien el pasado martes acudió con su madre Suandy a un autolavado de la zona ya que una camioneta GMC, color arena, propiedad de su progenitora estaba sucia desde que comenzó la pandemia.

Sin embargo, debido a la cantidad de vehículos que había en el sitio, Suandy optó por dejar a su hijo y encargarle regresar a casa con la unidad limpia; al salir ya por la noche, un grupo de policías en una patrulla le marcó el alto, sobre el malecón a la altura de la colonia Playa Sol.

El joven ante el temor de que algo malo le pudiera ocurrir decidió acelerar por lo que se desató una persecución y balacera que concluyó en el instante en el joven volcó sobre un canal de agua, ya que al recibir cuatro impactos de bala en la espalda y un rozón de bala, perdió el control sobre el volante.

Tras los hechos, la víctima fue llevada a un hospital de la zona para tratar de extraerle las bala en su cuerpo, reportándose con estado de salud grave. En tanto, la camioneta, a decir de la madre del universitario, se la llevaron los policías sin que al momento haya aparecido por lo que incluso teme que puedan “sembrarle” algo para incriminar a su hijo, alegando su inocencia y que todo fue un error de los policías.