Además del gremio empresarial, los empleados de las grandes cadenas restauranteras y dueños de pequeños negocios en el Centro Histórico de Puebla rechazaron la postura del gobierno estatal de mantener cerrados los comercios y acusaron que en tres meses nadie los ha apoyado con sus gastos.

Afectados económicamente por la pandemia por más de tres meses de inactividad, muchos de los meserosbanqueteroscocineros y empleados en general han tenido que buscar otras opciones como convertirse en vendedores ambulantes, esto tras ya no tener ingresos para solventar sus gastos personales.

En entrevista con e-consulta una empleada del comercio formal ubicado en el Centro Histórico de Puebla, quien solicitó el anonimato, explicó que la pandemia ha sido una de las peores crisis económicas y de salud que ha vivido.

Comentó que ella tiene a su cargo a su mamá y su hijo, sin embargo debido a la pandemia se quedó sin empleo y sin recursos y lo poco que tenía de valor lo empeñó para poder subsistir, por lo que lo único que pide es que después de tres meses el gobierno del estado les permita nuevamente aperturar.

“Nosotros queremos abrir porque necesitamos ingresos, es muy fácil decir sigan cerrados pero con qué comemos, ya nos urge trabajar y por temor solo podemos trabajar a puerta cerrada, porque no hay como pagar una clausura ya que con ellos no se sabe, dicen una cosa y hacen otra. Lo único que pedimos es trabajar”, comentó.

Por su parte Claudia, madre soltera y mesera, exigió al gobierno la reapertura no solo de restaurantes sino también de salones de fiestas y banquetes, ya que desde el mes de marzo está sin percibir ningún ingreso económico al señalar que esta difícil situación afecta por igual a todos sin importar si es mesero de restaurantes, banquetes o fondas.

“Necesitamos una fecha para reabrir, tenemos necesidades, queremos regresar a trabajar, tenemos hambre, nuestras familias están necesitadas, ya no nos alcanza. Que vayan a hacer las inspecciones correspondientes y que vean que cumplimos con todo lo necesario para poder regresar a nuestras labores y poder empezar a llevar dinero para poder vivir”, explicó. 

Cabe mencionar que la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) ha expresado que alrededor de 8 mil trabajadores entre cocineras, meseros y ayudantes, han buscado un modo de sobrevivir tras la extensión de la cuarentena vendiendo comida en las calles.

Este organismo, al igual que otros, han calificado la situación como preocupante pues la crisis provocada por la pandemia ha dejado alrededor de 6 mil empleos perdidos y 900 comercios entre fondas, loncherías y hasta grandes restaurantes, que han anunciado el cierre definitivo de sus puertas.

Por su parte el Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, expuso que al menos 1 mil comercios, de todos los giros, no aguantaron la extensión del confinamiento y reportaron el cierre definitivo por lo que 3 mil 500 familias resultaron afectadas.

En un recorrido realizado este día por e-consulta se pudo constatar que diversos negocios en el centro de Puebla han decidido reiniciar sus actividades, con la mitad de su cortina abierta o expectantes de algún operativo por temor a la clausura.

Asimismo se puede ver una mayor afluencia de gente en el Centro Histórico ante la presencia de ambulantes que se convierten en una fuente extra de mercancía que opera sin medidas de sanidad básicas y provocando el hacinamiento de gente para ver sus productos.