Desde la perspectiva de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) una de las principales fallas para atender los incendios en los bosques de Puebla radica en la apatía de alcaldes para apoyar en las crisis.

Así lo señaló Rolando Montero León, titular de la dependencia en el estado, durante su participación en el foro de Prevención y Manejo de Incendios Forestales en Puebla, organizado en el Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xavier Gorostiaga S.J. de la Universidad Iberoamericana.

De acuerdo con el funcionario, en la cadena para atender los incendios está prevista tanto la participación de la ciudadanía con brigadas, como de autoridades de los diferentes niveles de gobierno.

Si bien se entiende que los ediles y sus equipos de trabajo pueden no contar con recursos humanos para hacer frente al fuego, explicó, sí se espera de ellos que apoyen con otras etapas de la coordinación

"Digamos que no pudieran participar con recursos humanos; en un combate de un incendio forestal se requiere de toda una planeación; los brigadistas necesitan agua, alimento, en su caso, hospedaje", detalló.

Desde la Conafor, agregó, también están conscientes de que un punto en el que existen pendientes es el de la necesidad de homologar acuerdos internacionales con leyes nacionales y estatales para garantizar sanciones.

Al respecto académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) agregaron que actualmente sólo se tienen dos antecedentes de casos que derivaron en actos de formal prisión por ocasionar incendios, uno en la isla de Holbox, en Quintana Roo,  y otro en el norte del país.

Esto, pese a que en 2019 actos delictivos como vandalismo y rencillas entre grupos o comunidades, fueron la principal causa de inicio de incendios forestales, según los datos de la Conafor.

También causaron siniestros las actividades agrícolas, las fogatas, las causas desconocidas, las actividades pecuarias, los fumadores, los cazadores, los basureros, otras actividades productivas, las actividades naturales o fiestas religiosas y, por último, el aprovechamiento forestal.

Por parte de la UNAM también se compartieron experiencias de éxito desarrolladas en Michoacán, enfocadas al control de los combustibles que se encuentran en los mismos bosques y que pueden derivar en incendios, así como el involucrar a las mujeres de la zona en actividades preventivas.

El gobierno del estado de Puebla compartió que colocar cámaras en el 80 por ciento de las zonas preferentemente boscosas como parte del Centro de Monitoreo del Manejo del Fuego ha permitido alcanzar un tiempo de reacción de 9 minutos, cuando la media nacional es de 20.