El sentido de responsabilidad por sus actividades diarias llevó a los jóvenes universitarios asesinados en Santa Ana Xalmimilulco, Huejotzingo, a tomar un Uber para tratar llegar a Puebla, sin imaginar que en el camino serían interceptados y asesinados junto con el chofer de la plataforma.

Así lo reveló ayer la agente del Ministerio Público en audiencia, quien señaló que los padres de Carlos R, el joven que invitó a los universitarios al carnaval de Huejotzingo, pidieron a los estudiantes que se quedaran a dormir, sin embargo Ximena insistió en tomar Uber porque tenía miedo de quedarse dormida y no despertarse temprano para asistir a su servicio social en Cholula, además de que no quería dar molestias.

Así es como la noche del 23 de febrero, al llegar la unidad de la plataforma Uber, Ximena Quijano, Antonio Parada y Javier Tirado se despidieron de la familia que los invitó al Carnaval para luego abordar el automóvil Chevrolet Beat color gris con placas de Puebla que era conducido por Josué Emanuel Vital, quien al encontrar las calles principales cerradas por las mismas festividades, tomó una vía alterna.

Sin embargo en el trayecto fueron interceptados por un grupo armado de más de tres sujetos que viajaba en una camioneta blanca BMWX5 con placas de Guerrero, los cuales los despojaron de su pertenencias para luego someterlos y asesinarlos.

Durante la narración la agente del Ministerio Público confirmó que fue contra la joven colombiana Ximena Quijano, con quien más se ensañaron ya que la estudiante de 25 años recibió siete impactos de arma de fuego en diversas partes del cuerpo, mientras que sus acompañantes recibieron entre uno y tres impactos.

Aunque ayer, Ángel N, y Pablo de Jesús N, fueron enviados a prisión luego de que se les imputara el delito de homicidio y robo de vehículo agravado, será la próxima semana cuando se determine si quedarán o no vinculados a proceso, ya que solicitaron la duplicidad del término constitucional de 144 horas.

En tanto, el juez de la causa estaba a la espera del dictamen médico con respecto al estado de salud de la acusada Lisset N, la cual al presentar amenaza de aborto tuvo que ser llevada al Hospital General de Cholula, donde el médico indicaría si la audiencia de la mujer se realizaría en alguna área del mismo hospital o en el Centro de Justicia Penal de San Andrés Cholula.