Puebla es considerado un “foco rojo” por la acción de tratantes tlaxcaltecas que enganchan a mujeres y niñas para la explotación sexual.

Según el estudio “Trata de Personas, un acercamiento a la realidad nacional”, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en la entidad se han detectado vínculos con la desaparición de mujeres y niñas, la trata y posterior feminicidio, igual que en Baja California Norte, Chihuahua, Coahuila, Chiapas, Durango, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

En las redes de los tratantes también figuran cuatro ciudades de Estados Unidos: Los Ángeles, Nueva York, Chicago y Texas, refiere una nota de El Sol de Puebla.

El estudio de la CNDH explica que las comunidades indígenas de la región Puebla-Tlaxcala experimentaron un proceso de transformaciones económicas, sociales y culturales, y en este marco llegó el oficio del “padrote” que cambió las relaciones sociales y la concepción sobre las mujeres y la exclusividad sexual de los varones sobre ellas.

Con base en entrevistas con organizaciones sociales de cada región se resaltan características únicas que impactan el perfil de víctimas y modalidades de trata de personas, y en la región centro se detectó una migración interna desde estados cercanos, Guerrero, Veracruz y Jalisco, a Puebla para trabajar en construcción, que está vinculado con explotación laboral en las maquilas del sector textil, secuestro de jóvenes para estudios de compatibilidad y extracción de órganos, vínculos entre trata y el tráfico de drogas y armas.

Entre enero y noviembre de 2019 se reportaron 15 casos de trata de personas en Puebla  y en todo 2018 se contabilizaron 11 delitos de trata, según la incidencia delictiva del fueron común del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Foto: Agencia Enfoque