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Solo quedan siete tiendas Blockbuster en todo el mundo
A las tiendas Blockbuster ya no les queda mucho tiempo de vida. Este fin de semana dos de las nueve que quedaban en el mundo cerraron sus puertas
Si tienes más de 25 años seguro recuerdas la experiencia de ir a Blockbuster, la cual significaba pasar largo rato recorriendo sus pasillos revisando las novedades en vhs y dvd, leyendo las sinopsis de las contraportadas de las cajas, eligiendo cuidadosamente los títulos que llevarías contigo a casa y calculando el día en que deberías devolverlas para que no te cobraran recargos.
Si eres demasiado joven, quizá esta escena te parezca de lo más extraño, pero sí, eso sucedía cuando querías disfrutar de una película en casa y las plataformas de streaming como Netflix no eran más que un hermoso sueño futurista.
En 2014 las tiendas de renta de video Blockbuster en México comenzaron a desaparecer una a una, hasta que en 2015 fueron reemplazadas en su totalidad por The B Store, una tienda con el mismo concepto de Blockbuster en la que podías rentar y comprar películas y videojuegos. Desafortunadamente con la creciente oferta de servicios de streaming estas tiendas tuvieron poco éxito y desaparecieron en 2016. Sin embargo, en Estados Unidos todavía existían algunas que mantenían viva la experiencia de rentar películas físicamente (sí, como en la prehistoria).
Hace unos días, dos de las tiendas Blockbuster que sobrevivían en las ciudades de Edinburg, en Texas y Wasilla, en Alaska, cerraron sus puertas, con lo cual solo quedan ¡siete tiendas de este tipo en todo el mundo!
Con un sentido mensaje pegado en la puerta de la tienda que cerró en Texas, Blockbuster se despidió definitivamente de aquellas personas que todavía acudían a rentar películas.
“Queridos clientes:
Con mucha tristeza anunciamos que el último Blockbuster en Texas cerrará sus puertas. Les agradecemos mucho por todos estos años de lealtad.”
En el mensaje pegado por los administradores de la tienda también invitaban a los clientes a devolver los artículos rentados que aun permanecieran con ellos y les avisaban de la venta de liquidación.
La muerte paulatina de Blockbuster se debe a que no se pudieron adaptar a los nuevos tiempos, además de que en el año 2000 rechazaron comprar Netflix, que en ese entonces comenzaba a interesarse en las películas que Hollywood había dejado en el olvido pero que ellos querían poner nuevamente a disposición de los cinéfilos. El precio de venta de ese entonces apenas superaba los 42 millones de dólares, cifra de risa comparando con lo que hoy en día es Netflix, plataforma que ya cuenta como 117 millones de usuarios en todo el mundo y cuyo CEO, Reed Hastings, entró en 2014 a la lista de Forbes de los hombres más adinerados del mundo.
Según el sitio oficial de Blockbuster, las tiendas que aún se encuentras abiertas están en Alaska y Oregon. La pregunta es ¿hasta cuándo sobrevivirán?.