Con el ataúd de una de las seis víctimas civiles de la masacre en Palmarito Tochapan, un grupo de casi 100 pobladores de esa localidad realizaron una caravana hasta la Secretaría General de Gobierno (SGG) en Casa Aguayo para exigir que el Ejército Mexicano no ingrese a la comunidad y que se les entreguen los cuerpos de tres víctimas más.

Pese a la lluvia, los manifestantes se apostaron a las afueras de la SGG y colocaron en la entrada el féretro café con los restos de Felipa, que debido a la lluvia tuvo que ser resguardado y nuevamente llevado a Palmarito para ser velado una noche más.

Los manifestantes presionaron para el diálogo con las autoridades lanzando rocas contra el inmueble y contra los  granaderos que resguardan el lugar, al tiempo en que con sus mantas donde piden la salida del Ejército se cubrían de la lluvia.

Los quejosos viajaron en un convoy sobre la autopista Puebla-Orizaba con más de 10 camionetas de lujo y dos autobuses tipo turismohasta la capital poblana,  hasta llegar a la sede de gobierno.

Ahí, repitieron el discurso que expusieron tras tomar la autopista ayer, y acusaron haber sido violentados por el Ejército, ocasionando que seis pobladores murieran, entre ellos, un menor de edad y dos mujeres, según acusaron los pobladores.

Aseguraron que ninguno de ellos participó en la balacera con militares y que fueron víctimas de las balas del Ejército, asimismo rechazan dedicarse al robo de combustible como lo acusan las autoridades.

Solo tres de los seis cuerpos han sido entregados

Los ahí presentes amenazaron con permanecer en plantón hasta que las autoridades no los reciban y puedan dialogar sobre la salida de la milicia del pueblo y la entrega de los cuerpos pues aseguran que solo tres de los seis han sido entregados a los familiares.

Asimismo detallaron que a pesar de que la Fiscalía General del Estado (FGE) reconoció que un menor de edad y una mujer habían fallecido en el enfrentamiento, en realidad fueron dos las féminas privadas de la vida.

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