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Entre milpas y plegarias, habitantes de Pazoltepec recorren sus campos con San Antonio de Padua para pedir buenas cosechas
Fiesta patronal de San Antonio de Padua
Foto: Cortesía
La comunidad de Pazoltepec vive este fin de semana su tradicional fiesta patronal en honor a San Antonio de Padua, una celebración que combina la fe religiosa, las tradiciones comunitarias y las actividades productivas que dan sustento a esta población de aproximadamente 600 habitantes.
Pazoltepec, cuyo nombre proviene de las voces náhuatl palli (barro), tzol (suciedad), tepetl (cerro) y el sufijo c (en), significa “en el cerro de barro fangoso o cenagoso”, una referencia a las características geográficas que dieron origen a esta comunidad perteneciente al municipio de Tlacotepec de Benito Juárez.
La agricultura y la ganadería son las principales actividades económicas de la localidad. Por ello, los habitantes mantienen vivas diversas expresiones de fe ligadas al campo, mediante las cuales encomiendan sus cultivos y animales a la protección divina.

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Una de las particularidades que distingue a Pazoltepec de otras comunidades de la región es que sus procesiones religiosas no se realizan únicamente por las principales calles de la población. Aquí, las imágenes de los santos son llevadas directamente a los campos de cultivo, donde agricultores y ganaderos elevan plegarias por lluvias favorables, buenas cosechas y prosperidad.
Uno de estos actos se realiza cada 15 de mayo, cuando la imagen de San Isidro Labrador recorre los campos de temporal para pedir lluvias oportunas que permitan el desarrollo de los cultivos durante la temporada agrícola.
De igual forma, dentro de las festividades de San Antonio de Padua, el pasado 13 de junio se llevó a cabo una procesión por los campos de riego de la comunidad. La imagen del santo recorrió aproximadamente tres kilómetros entre parcelas donde ya crecen las milpas de maíz, atravesando cerca de 30 hectáreas de riego.
Acompañados por banda de viento, alabanzas, cantos y oraciones, decenas de pobladores caminaron junto a la imagen religiosa para pedir buenas cosechas, abundancia en el campo.
Como parte de los festejos patronales, el primer día se realizaron bautizos, mientras que este 14 de junio se llevaron a cabo comuniones, confirmaciones, el recibimiento de imágenes religiosas y otras actividades litúrgicas que fortalecen una tradición que une la fe, la identidad comunitaria y el trabajo del campo.
En la feria patronal tampoco pudieron faltar las actividades que forman parte de las tradiciones de la región, entre ellas el jaripeo, los bailes populares y la quema de pirotecnia, eventos que congregaron a familias y visitantes para celebrar una de las festividades más importantes de la comunidad. (JH)